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Estados Unidos tiene que rechazar la violenta hostilidad geopolítica británica hacia Rusia y China

11 de marzo de 2019
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El Presidente Donald J. Trump y Kim Jong Un, Presidente de la Comisión de Asuntos del Estado de la República Democrática Popular de Corea, en su cena social del miércoles 27 de febrero de 2019, en el Hotel Sofitel Legend Metropole de Hanoi, Vietnam.

11 de marzo de 2019 — “Si siguen insistiendo en que el mundo es solo un mundo unipolar, y que Rusia y China son los grandes enemigos y competidores y oponentes y demás, yo creo que eso es el motivo por el cual estamos realmente en un peligro de guerra mucho mayor del que la mayoría de la gente no tiene ni la menor idea”, señaló tajante la fundadora y presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, en su videoconferencia semanal del pasado viernes 8. “El resultado estratégico de este período histórico dependerá de nuestra capacidad de sacar a Estados Unidos de la geopolítica, y llevarlo a armonizar con la idea de ser parte de esta única humanidad”, señaló Zepp-LaRouche.

Los británicos odian al Presidente Donald Trump solo por ese motivo, de que ha amenazado con colaborar con Rusia y con China para el provecho de toda la humanidad, pero se ha visto maniatado significativamente en estos esfuerzos por el complot para sacarlo de la presidencia. Trump ha encolerizado más aún a los británicos con su anuncio de formar una Comisión Presidencial sobre la Ciencia del Clima, con el fin de sujetar todos los alegatos sobre el cambio climático al verdadero escrutinio científico, contrario a la histeria inducida por los medios noticiosos. La respuesta ha sido tratar de satanizar a la ciencia misma, del mismo modo que se ha satanizado a Rusia y a China, pretendiendo imponer una mordaza prácticamente a cualquier comentario razonado sobre la materia, sobre la base del supuesto que podría ser una amenaza a la seguridad nacional.

En cualquier caso, el mundo unipolar ya no existe, subrayó Zepp-LaRouche. Rusia ha colocado una especie de objeto inamovible en el camino de los esfuerzos geopolíticos británicos para utilizar a Estados Unidos para amenazar con una guerra termonuclear contra Rusia y China; esto es, el sorpresivo anuncio de Rusia el 1º de marzo de 2018 de sus capacidades militares basadas en nuevos principios físicos, para los cuales Occidente no tiene réplica actualmente. Y China le ha dado nueva vida y optimismo para el futuro a un planeta que de otro modo está moribundo, con el impresionante éxito de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y su gran logro que ha hecho época, con la reducción de la pobreza. “Este es, muy claramente, el futuro de la civilización”, declaró Zepp-LaRouche.

En su logro de la reducción de la pobreza, China le ha prestado un servicio a toda la especie humana, algo que no se ha entendido adecuadamente. Al sacar de la pobreza a más de 800 millones de personas en cuatro décadas, se han ocupado de más del 10 por ciento de toda la especie humana y los han transformado de ser una carga entrópica para la productividad general de la humanidad, y los han vuelto en una fuerza antientrópica de progreso inagotable para toda la especie humana. Si agregamos a esto la contribución de China en África para replicar este logro, y su papel en Asia y otros continentes con el mismo fin, entonces comenzamos a poner en perspectiva la enormidad de este proceso.

Esto no lo ha hecho China mediante dádivas o limosna a los pobres, sino echando mano de la ciencia, la tecnología avanzada y los grandes proyectos de infraestructura que llevan todos esos avances a toda la nación, para generar un progreso permanente hacia el futuro.

Es claro que Estados Unidos no se puede dar el lujo de no unirse de inmediato a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y el Presidente Trump debe aprovechar la probable visita del Presidente de China, Xi Jinping a Estados Unidos en abril, para dar pasos en esa dirección, y comprometerse a enviar una delegación estadounidense de alto nivel al Segundo Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, que tendrá lugar en Pekín a fines de abril.