¿Es el cambio climático una amenaza existencial? Deja que la ciencia decida, no la histeria

8 de marzo de 2019

7 de marzo del 2019 –- El 20 de febrero, el periódico Washington Post informó que el Presidente Donald Trump piensa establecer una Comisión Presidencial sobre Seguridad Climática, la cual estaría presidida por el Dr. William Happer, profesor de física de la Universidad de Princeton. Esta comisión tendría la libertad de hacer lo impensable: empeñarse en una discusión completamente abierta y pública respecto a si las emisiones humanas de CO2 a la atmósfera pueden causar daños importantes y posiblemente irreparables a las generaciones presentes y futuras, y a la Tierra misma (sea cual sea el significado que se le dé a eso).

Sobre este tema, hemos escuchado repetidas veces que la ciencia ya está decidida; que aparte de algunos que niegan al clima (un término elegido por ser similar al concepto de quienes niegan el holocausto), la mayoría amplia de científicos que trabajan en los campos pertinentes tiene un punto de vista común: ellos consideran que habrá un desastre enorme si es que no se hacen cambios drásticos de inmediato. Se pontifica de manera solemne que esto es algo referente a la ciencia, y no a la política, y que los desacuerdos con las enseñanzas de los partidarios del cambio climático, son un tipo de herejía en contra del conocimiento en sí mismo.

Dejando a un lado las bases que se pueden poner en duda de los muy a menudo repetidos argumentos de la unanimidad científica, hagamos una pregunta más fundamental: ¿Alguna vez has llegado a saber que algo es cierto, sobre la base de escuchar que muchas otras personas lo creen así? ¿Es así cómo funciona la ciencia? Puede ser que una sola persona este en lo correcto, y todos los demás estén equivocadas. De hecho, ¡así es como se han hecho todos los grandes descubrimientos!

¿A qué se le puede temer del hecho de que una comisión gubernamental haga una investigación abierta y pública de la evidencia disponible? ¿Es acaso un pecado cuestionar al actual estado de cosas? Si la ciencia está tan segura, ¿por qué el temor a someterla al escrutinio de la razón?

¿Hay algo acaso que se supone no debemos descubrir?