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Si les gusta el actual golpe de Londres contra Trump, les va a encantar la Tercera Guerra Mundial termonuclear

7 de marzo de 2019
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El Presidente Donald J. Trump en el escenario del Gaylord National Resort and Convention Center de Oxon Hill, Md, durante su intervención ante la Conferencia del Comité de Acción Política Conservadora, el sábado 2 de marzo de 2019. (Foto oficial de la Casa Blanca por Tia Dufour).

5 de marzo de 2019 — Prominentes demócratas del Congreso se rebajaron más aún este lunes 4 de marzo, y enviaron una carta a la Casa Blanca en donde exigen que les entreguen todos los documentos y la información relacionada con las comunicaciones públicas y privadas del Presidente Trump con el Presidente ruso Vladimir Putin, y alegan que esos contactos pudiesen probar que Trump no actúa “en el interés nacional”. Dicen incluso que Trump podría haber modificado la política exterior de Estados Unidos debido a esas comunicaciones, que en su muy torcida opinión, significa que Trump es un títere ruso.

En otras palabras, dicen a nombre de sus amos británicos: Presidente Trump, se ha apartado del guión; al menos, del guión que siempre le proporcionamos a los Presidentes estadounidenses. Sus opiniones se apartan de las políticas británicas aceptadas. Trataremos a Estados Unidos como una proverbial “república bananera” y vamos a derrocar a su gobierno, porque no nos gusta el que eligió el pueblo estadounidense ni lo que está haciendo.

Estos demócratas, encabezados por los representantes Schiff, Engel y Cummings, no tienen patriotismo ni patria, ningún interés en la verdad. Marchan al son de un tambor diferente. Y lo que quieren realmente es impedir cualquier tipo de cooperación, o cualquier comunicación incluso, entre Estados Unidos y Rusia, precisamente en el momento en que se necesita desesperadamente para evitar el estallido de la Tercera Guerra Mundial termonuclear. Actualmente no hay ningún tipo de diálogo de importancia entre Estados Unidos y Europa, o con Rusia.

El planeta camina sonámbulo hacia la Tercera Guerra Mundial, señaló con énfasis Helga Zepp-LaRouche ayer. El mundo se halla al borde de un “enfrentamiento global”; asimismo, el sistema financiero transatlántico está al borde del abismo; y no existe actualmente ninguna estructura en Occidente para detener ese proceso. El gobierno ruso sigue insistiendo en que, ahora que Estados Unidos ha abandonado el tratado INF, si Estados Unidos y la OTAN proceden ahora al despliegue de misiles de alcance intermedio en Europa, Rusia se verá forzada a hacer lo mismo. Y eso va a reducir de manera dramática el umbral para la guerra; incluso por una simple equivocación o de un error de cálculo.

En todo esto, las intenciones utópicas de los británicos y de sus aliados estadounidenses, se topan con un problema muy serio para hacer que el mundo los acompañe en sus planes dementes: la dura realidad no se puede alejar con solo deseos (o amenazas).

1) La Rusia de Putin se rehúsa a ceder ante el chantaje, y han dejado en claro que nadie sobrevivirá a un enfrentamiento termonuclear.

2) El sistema financiero transatlántico con centro en Londres es un pato muerto, y la Iniciativa de la Franja y la Ruta que encabeza China es una alternativa mucho más atractiva.

3) El proceso de huelga de masas a nivel mundial, que ha dado paso a una ola de gobiernos y de movimientos políticos en contra de lo establecido durante los últimos dos años, no solo no se ha detenido sino que se ha fortalecido, en Italia, Estados Unidos, Hungría, México y más allá.

Ese es el contexto mundial que le da forma al periodo electoral próximo en Estados Unidos, destacó Helga Zepp-LaRouche. El objetivo estratégico del movimiento de LaRouche es llevar a Estados Unidos a que se integre al Nuevo Paradigma que se está configurando en torno al programa de la Nueva Ruta de la Seda de China. O Estados Unidos trabaja con China y con Rusia, o no va a funcionar nada más, subrayó Zepp-LaRouche. Y nada de esto sucederá a menos que aseguremos la educación estética de la población, en especial los jóvenes que se están destruyendo y bestializando con la ideología verde desatada y el maltusianismo suicida. “Tenemos que meternos en el nido de las avispas y salvar a estos jóvenes para que no se vuelvan locos”, insistió Zepp-LaRouche, y proporcionarles un Renacimiento de la cultura clásica y un nuevo sentido de identidad y de misión como seres humanos. Esta fue la obra de vida de Lyndon LaRouche, y es ahora más urgente que nunca.

Es por esto, que la exoneración de LaRouche y hacerle justicia a sus ideas finalmente, y liberar a la presidencia de Trump del golpe británico, significan una y la misma victoria, concluyó la señora Zepp-LaRouche.

Firme nuestra petición para exonerar a LaRouche aquí