Embajador Nebenzia de Rusia advierte sobre las consecuencias regionales y globales de una intervención militar en Venezuela

28 de febrero de 2019

28 de febrero de 2019 — En su enérgica intervención en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el martes 26, convocada por Estados Unidos para discutir la crisis de Venezuela, el embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, advirtió sobre las implicaciones estratégicas peligrosas que tendría cualquier intervención militar encabezada por EU en Venezuela con el objetivo de cambiar el régimen. Esto, dijo, “podría tener las consecuencias más severas e impredecibles para la región y el mundo entero”. Instó a todos los países miembros de la ONU a que rechacen “la interferencia flagrante” en los asuntos internos de Venezuela. [énfasis añadido].

Nebenzia también le hizo llegar un mensaje duro a las naciones que están apoyando ahora al “presidente interino” de Venezuela, Juan Guaidó. “¿Son lo suficientemente ingenuos como para creer que son inmunes a que les pase algo parecido? ¿Es que no han escuchado las proclamas de dirigentes de Estados Unidos de que siguen Cuba y Nicaragua? ¿Piensan ustedes que no van a ir tras ustedes?” Esta no es solo una advertencia para Cuba y Nicaragua, agregó. Es una advertencia para cualquier otra nación que desobedezca “las reglas de Washington”; y las que las obedezcan “son cómplices de violar la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional” y si esto ocurriera, también lo serían de una intervención armada en contra de una Venezuela soberana.

El embajador ruso también denunció por nombre la mentada doctrina de “Responsabilidad de Proteger” (R2P), con la que Estados Unidos y sus aliados cobijan su pretexto de ayuda humanitaria para buscar un cambio de régimen. R2P, dijo, “que no tiene ningún tipo de reconocimiento bajo el derecho internacional”, fue el método preferido del gobierno de Obama para llevar a cabo los objetivos internacionales del imperio británico, como fue en el caso de Libia. [Una resolución aprobada en el Consejo de Seguridad de la ONU en el 2005 decía que la R2P era una prerrogativa que correspondía solo al Consejo de Seguridad de la ONU, no a naciones individuales].

Existen protocolos muy estrictos establecidos por la Asamblea General de la ONU, explicó Nebenzia, en donde se especifica cómo se puede entregar la ayuda humanitaria a un país dado, “con el consentimiento del país afectado y en principio, en base a una solicitud del país afectado”.

En todos los casos, se tiene que respetar “la soberanía, integridad territorial y unidad nacional” del país afectado, estableció. Sin embargo, en el “espectáculo” del 23 de febrero, estos protocolos se descartaron y reemplazaron con un intento de forzar el internamiento en Venezuela de “un embarque estadounidense sin invitación y sin supervisión”.

Los venezolanos estaban en lo correcto cuando mostraron sus sospechas sobre dicha “ayuda” dijo Nebenzia. Con el felón infame de la operación Irán-Contra (de drogas por armas) Elliot Abrams sentado enfrente de él, en representación del gobierno de Trump, Nebenzia recordó que en 1986, “ ‘la ayuda humanitaria a Nicaragua’ resultó ser un embarque de armas a la ‘Contra’. Cuando recordamos hoy este episodio, no se nos escapa el deja vu”. Si Estados Unidos hubiera querido verdaderamente suministrar ayuda humanitaria, dijo, hubiera actuado a través de la ONU, como lo hizo Rusia recientemente, al entregar 7.5 toneladas de medicinas a Venezuela a través de la Organización Mundial de la Salud (OMS).