El imperio británico busca sabotear la cooperación entre EU y China, utilizando el tema de la compañía Huawei

20 de febrero de 2019

20 de febrero de 2019 — Esta es una clásica operación británica veneciana, que busca destruir cualquier posibilidad de cooperación entre Estados Unidos y China.

Primero, los británicos utilizaron a sus agentes en Washington, como el vicepresidente Mike Pence, para llevar a Estados Unidos a implementar una guerra económica en contra de la compañía de telecomunicaciones gigante china, Huawei, con un ataque al líder mundial en tecnología 5G por ser una “amenaza de seguridad” para todas las naciones de Occidente, porque supuestamente está entregando información secreta al gobierno chino. No solo detuvieron a Meng Wanzhou, vicepresidenta de la junta y directora de finanzas de Huawei, en Canadá, un país de la mancomunidad británica, y amenazaron con extraditarla a Estados Unidos, sino que además todas las naciones del mundo fueron presionadas por el gobierno de Trump para que no hicieran negocios con Huawei, o tendría que pagar las consecuencias en términos de las represalias de Estados Unidos.

Ren Zhengfei, fundador de la compañía Huawei Technologies (y padre de Meng Wanzhou) fue entrevistado por la BBC el lunes 18, y fue muy contundente: “No hay manera de que Estados Unidos nos pueda aplastar. El mundo no se va a distanciar de nosotros porque estamos más avanzados. Incluso aunque persuadan a más países a no utilizar [nuestros servicios] temporalmente, siempre podemos reducir las dimensiones un poco... Si en Occidente se apagan las luces, el Oriente seguirá brillando. Y si hay un apagón en el Norte, sigue existiendo el Sur. Estados Unidos no representa al mundo. Estados Unidos representa a una porción del mundo”.

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Geng Shuang, respondió el mismo día a los comentarios que hizo Pence, en términos igualmente tajantes: “Utilizan ese tema como excusa para reprimir los derechos de las compañías chinas al legitimo desarrollo y a sus intereses, utilizando medios políticos para intervenir en comportamientos económicos. Es un comportamiento de hostigamiento, es hipócrita, inmoral e injusto”.

Luego que desataron el repugnante altercado estratégico, el Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido (NCSC, en sus siglas en inglés), dieron la vuelta y emitieron una declaración en el sentido de que, en lo que a Gran Bretaña respecta, han decidido que hay formas para limitar los riesgos al utilizar los equipos de Huawei, así que ellos van a continuar comprando equipos y trabajando con la compañía. Parece que algunos en China se tragaron el anzuelo.

Ren comentó: “Todavía confiamos en el Reino Unido, y esperamos que el Reino Unido confíe en nosotros mucho más. Vamos a invertir mucho más en el Reino Unido porque si Estados Unidos no nos tienen confianza, entonces transferiremos nuestras inversiones de Estados Unidos al Reino Unido en una escala mucho mayor”.