El Grupo de Lima exige: cualquier nación que no respalde el cambio de régimen debe callarse la boca

6 de febrero de 2019

5 de febrero del 2019 — Como conclusión de la reunión del mentado Grupo de Lima en Otawa, Canadá, el 4 de febrero, emitieron un llamado en donde advierten de cualquier propuesta de diálogo o de mediación con el gobierno del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para resolver la crisis actual, es inaceptable. Solo un cambio de régimen, y el reconocimiento al “presidente interino” Juan Guaido, es lo que está contemplado.

El punto cuatro de la declaración de 17 puntos establece que cualquier nación que haya propuesto un diálogo, como es el caso de Uruguay, México y de algunas naciones de la Unión Europea, simplemente han sido objetos de la “manipulación” por parte de Maduro para alargar su inevitable caída.

Haciéndose eco de la cantaleta de la “Responsabilidad de Proteger” (R2P) vendida por George Soros , la ministra de Relaciones Exteriores canadiense Chrystia Freeland, una neoconservadora recalcitrante, le dijo a un entrevistador de CBC anoche que lo único que tiene importancia en estos momentos es la voluntad del “bravo” pueblo venezolano, quienes se han levantado para defender sus derechos, enfrentando al dictador, y que la comunidad internacional debe respaldarlos. Freeland insistió repetidamente que, por supuesto, el Grupo de Lima quieres una “transición pacífica” del poder, sin que se involucre a las fuerzas armadas.

Como secuela de la reunión de Otawa, hoy Guaidó anunció la realización de una conferencia de donantes internacionales que tendrá lugar en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, el 14 de febrero, la cual será copresidida por el recién designado encargado de negocios venezolano, Carlos Vecchio, y por Luis Almagro, secretario general de la OEA, quien abiertamente propone un cambio de régimen. El “gobierno interino” de Guaidó, buscará la ayuda humanitaria de emergencia de parte de gobiernos, organizaciones no gubernamentales, y de parte del sector privado, y se rumorea que es probable que la ex asistente del secretario de Estado para relaciones europeas, Victoria Nuland, haga aparición para repartir galletitas a los presentes, como hizo en Ucrania durante el proceso de golpe de Estado.