El Presidente mexicano rechaza las estratagemas de Estados Unidos contra Venezuela

3 de febrero de 2019

1 de febrero de 2019 —- Durante una conferencia de prensa conjunta el 31 de enero, con el primer ministro de España, Pedro Sánchez, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dejó en claro que él no tiene ninguna intensión de unirse al Grupo de Contacto sobre Venezuela propuesto por la Unión Europea (UE), sino que se va a mantener apegado a la política tradicional de México de no intervención y de diplomacia.

El nuevo grupo creado por la UE inicia sus operaciones el 31 de enero y va a invitar a naciones de Iberoamérica a que se unan a este. España también fue invitada a unirse al Grupo de Lima, del cual 11 de sus 14 países miembros, excluyendo a México, reconocieron a Juan Guaidó como Presidente interino de Venezuela.

Como informara hoy el diario El Informador, López Obrador recalcó que “el diálogo es el primer paso, no se pueden imponer las cosas, primero se tienen que poner a dialogar las partes” en Venezuela. “No queremos que los extranjeros intervengan en asuntos que competen a los mexicanos, por eso debemos también ser muy cuidadosos de no intervenir para que otros no intervengan [en nuestros asuntos]”, agregó tajante.

Por supuesto, Sánchez insistió en que su gobierno no pretende de ninguna manera “quitar ni poner gobiernos”, sino más bien favorecer las formas democráticas, como “unas elecciones justas, limpias y transparentes” en Venezuela.

El diario Washington Post informó esta tarde que un destacado funcionario de gobierno que pidió no ser identificado, rechazó de manera tajante la propuesta de México, de Uruguay y del Vaticano, de actuar como mediadores para un diálogo entre Nicolás Maduro y Juan Guaidó. Durante una rueda de prensa ayer, en la cual pidió que no se le identificara con su nombre, el funcionario afirmó, “rechazamos cualquier diálogo de cualquier tipo de esfuerzos que se tomen que le permita a Maduro mantenerse en el poder”. México y Uruguay anunciaron el 30 de enero que ellos llevarían a cabo una conferencia internacional en Montevideo, el 7 de febrero, para hablar de la crisis en Venezuela.