López Obrador presenta el proyecto del Istmo de Tehuantepec

26 de diciembre de 2018

24 de diciembre de 2018 — El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) viajó al puerto del Pacífico de Salina Cruz, Oaxaca para anunciar ante una reunión pública que su gobierno invertiría unos 400 millones de dólares en 2019 para empezar a trabajar en el desarrollo de una línea ferroviaria, puertos y otra infraestructura en el Istmo de Tehuantepec. Este gran proyecto se remonta a la segunda mitad del siglo 19; fue reacativado durante el gobierno de López Portillo (1976-1982); pero nunca se llevó a cabo. Hoy es uno de los proyectos prioritarios de “la Franja y la Ruta” de China en las Américas, dado su papel para facilitar el comercio entre el Atlántico y el Pacífico.

AMLO dijo que cerca de 150 millones de dólares irían a la modernización de los puertos de Salina Cruz (en el Pacífico) y de Coatzacoalcos (en el Golfo de México); 50 millones de dólares para rehabilitar la línea férrea de 300 kilómetros existente que atraviesa el Istmo y que conecta los dos puertos; y se aplicarán fondos adicionales en la construcción de un gasoducto a lo largo de la misma vía, para mejorar la carretera a través del Istmo y para rehablitar las refinerías en Salina Cruz y Minatitlán (cerca de Coatzacoalcos).

AMLO agregó que espera que estos proyectos básicos de infraestructura se completen en dos años, después de lo cual todo el corredor se abrirá como Zona Libre con la mitad del IVA e impuestos sobre la renta prevalecientes en el resto del país, para promover la inversión pública y privada en la región.

Curiosamente, el presidente mexicano dijo que en esta área, a diferencia de otras partes del país, la inversión extranjera no estaría permitida: sólo se aceptaría la inversión nacional. Explicó que éste es uno de los proyectos clave para proveer empleo productivo en México, para que “la migración sea optativa y no obligatoria”.

Aunque definitivamente avanza en la dirección correcta de mejoramiento físico-económico, la inversión anunciada para el proyecto del Istmo no es suficiente. Esto se relaciona al hecho de que AMLO continúa insistiendo en que el financiamiento para todos los proyectos que ha anunciado, así como el aumento del salario mínimo, de las pensiones para los adultos mayores, de las becas estudiantiles, etc., se financiará con el dinero que se ahorre al eliminar la corrupción y el derroche del gasto gubernamental, y no del aumento de los impuestos o de nueva deuda pública. Pero tal orientación redistribucionista keynesiana, a diferencia de una política de creación de crédito hamiltoniana, necesariamente fracasará bajo las actuales condiciones de derrumbe del sistema financiero internacional en bancarrota. Para tener éxito, el enfoque tendrá que ser modificado sobre la marcha — y por supuesto, tendrá que vincularse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta.