La política del FMI hace estragos en la otrora productiva industria argentina

12 de diciembre de 2018

12 de diciembre del 2018 – “Hay una baja generalizada en la industria en el último semestre, no hay sector que se haya salvado del parate. El año es muy malo y la perspectiva para el siguiente nos tiene más que preocupados”, afirmó sobre la crisis que vive la industria argentina Miguel Acevedo, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA). Como informó el periódico Página 12 el 7 de diciembre del 2018, el líder de la UIA dijo que si las cosas están mal ahora, el año que viene van a estar peor.

Quienes han sido golpeadas con mayor fuerza por las políticas neoliberales del Presidente Mauricio Macri, son las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), que significa el 75% del empleo a nivel nacional. Desde que Macri asumió la Presidencia, en diciembre del 2015, más de 9,000 PYMEs han cerrado, implicando la pérdida de 109,000 puestos de trabajo. Cierran 25 PYMEs cada día, y se anticipa que otras 5,000 cierren en el 2019, a menos que ocurra un cambio dramático en la política económica.

A finales de la semana pasada, líderes de varias organizaciones empresariales en representación de las PYMEs hicieron una manifestación delante del Congreso, para exigir que el gobierno tome medidas de emergencia. La mayoría de estas compañías funcionan al 60% de su capacidad instalada. Por el 6º mes consecutivo, la producción industrial descendió en octubre, llegando a un 6.8%. La reducción cada vez mayor del poder de compra de los trabajadores y de los jubilados por la tasa de inflación anual del 40%, las medidas de austeridad generalizadas, y la pérdida del salario, ha traído como consecuencia que el mercado interno se reduzca de modo significativo. Incluso comprar necesidades básicas es un desafío.

Añada a esto el informe que está por ser publicado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica (UCA) de Argentina, que mostrará que hubo un aumento en la pobreza de 5% este trimestre, llevando la tasa de pobreza nacional al 33%, uno de cada tres argentinos son pobres. El aumento se atribuye a una alta inflación y a la reducción dramática tanto en la actividad económica formal como la informal.

Hace una década, Argentina tenía una economía floreciente y en desarrollo.