Pompeo le da crédito al Plan de Oportunidades Económicas para los Inmigrantes de AMLO, pero ataca a China

25 de octubre de 2018

24 de octubre del 2018 — Mike Pompeo, Secretario de Estado de Estados Unidos, se refirió el pasado viernes 19 en la ciudad de México, de manera positiva a la propuesta que hizo el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO), para crear una nueva visa de trabajo, y un plan de oportunidades económicas para la región de Centroamérica y de México. Sin embargo, Pompeo repitió su cantaleta de advertencias y menosprecio hacia China, que había dado a conocer en Panamá a principios de esa semana.

Pompeo fue entrevistado el viernes 19 por Greta Van Susteren de La Voz de América. A la pregunta que ella le formuló, sobre qué se está haciendo sobre la “razón de raíz” de por qué la gente deja su país de origen, Pompeo le respondió:

“El nuevo gobierno mexicano tiene una visión de cómo trabajarán para crear empleos y prosperidad en la parte sur de su país. Todos tenemos la visión de tratar de crear oportunidades en Honduras, El Salvador y Guatemala, también en los países del triángulo norte”. Pompeo dijo que “hablamos de una amplia gama de alternativas”, las alternativas que tanto el gobierno de México, el de Estados Unidos y los gobiernos de los países del Triángulo Norte puedan adoptar. “Somos optimistas”.

En este respecto, los proyectos más efectivos y esperanzadores que se deberían estar discutiendo por toda la región, son los grandes proyectos de desarrollo, como por ejemplo, el tren de Panamá hacia Costa Rica y otros proyectos derivados de la Iniciativa de la Franja y la Ruta china, y los que se proponen en el informe especial del Instituto Schiller, “La Nueva Ruta de la Seda se convierte en el Puente Terrestre Mundial: un futuro común para la Humanidad, Vol II”.

Sin embargo, Pompeo volvió a sus críticas contra China. Habló de cómo China se acerca a una nación, y entonces las lleva a endeudarse. “Hemos observado una actividad depredadora china en países donde aparecen con un montón de dinero y luego les ponen condiciones que ponen a la gente en ese país en una posición terrible en dos, cinco y diez años en el futuro”. (Aparentemente no le costo dificultad morderse la lengua cuando describió las prácticas bancarias occidentales y se las adjudicó a China).

Dijo de modo condescendiente que Panamá puede ser lo suficientemente inteligente para que no se aprovechen de él. “Panamá es afortunado, es un país sofisticado”. Sin embargo nosotros tenemos que estar pendientes de otros países. “Pero lo que no podemos aceptar y lo que tenemos que asegurarnos que todos los países entiendan, es que cuando aparezca [China], y parezca demasiado bueno como para ser verdad, es casi seguro que no lo es” afirmó.