Promueven en Europa enfrentamiento global contra Rusia y China

13 de septiembre de 2018

10 de septiembre de 2018 — La paranoia inducida por los británicos entre las naciones miembros de la OTAN, tanto en contra de Rusia como de China, ya se ha extendido hasta la órbita baja terrestre, ya ahora incluye a las actividades chinas sobre infraestructura en Europa.

En Francia afirman ahora que un misterioso satélite ruso “con grandes orejas” se acercó a un satélite de comunicaciones francés el año pasado, aparentemente para interceptar comunicaciones de seguridad militar. “Tratar de escuchar a su vecino, no solo es poco amigable. Se llama un acto de espionaje”, dijo la ministra de Defensa de Francia, Florence Parly, en un discurso que dio en la ciudad sureña de Toulouse. “Estuvo cerca. Demasiado cerca. Tan cerca que uno realmente podría creer que estaba tratando de captar nuestras comunicaciones”. (¿Lo dirá por la experiencia propia en escuchar las conversaciones ajenas?). Naturalmente, el Departamento de Estado de EU saltó de inmediato a la defensa de los franceses. “Si, estamos preocupados, no solo por Rusia sino por otros países que utilizan” tales sistemas, le dijo a los periodistas la secretario adjunto del Departamento de Estado para el Control de Armas y Seguridad Internacional, Andrea Thompson.

El gobierno de Groenlandia, que tiene una especie de relación semiautónoma con el gobierno de Dinamarca, quiere modernizar sus aeropuertos por simples razones comerciales, y le quiere dar a una compañía china, entre otras compañías, el derecho a licitar para esos contratos. Esto ha generado una reacción paranoica de Copenhagen y de Washington, DC, dado que Estados Unidos tiene una base aérea militar en Thule, [enclave no incorporado dentro del municipio de Qaanaaq, Groenlandia], desde que durante la Guerra Fría ese era un puesto de avanzada estratégico para Estados Unidos.

La compañía que está interesada, la China Communications Construction Company, tiene un récord amplio y exitoso de trabajos en proyectos de infraestructura en todo el mundo, sin embargo Defense News informa que esta licitación se está llevando a cabo cuando funcionarios en Europa están alertando de que la influencia económica de China en el continente, se está convirtiendo en un problema de seguridad nacional; específicamente, algunos funcionarios daneses se han mostrado preocupados porque los intereses en Groenlandia de las compañías que son parcialmente propiedad del gobierno, podrían tener un impacto duradero en la base de Estados Unidos en Thule.

“La presencia china en Groenlandia complicaría la posición de Estados Unidos en la isla. Al fin y al cabo no es imposible imaginarse que China podría presionar al gobierno de Groelandia para pedir que se vayan los estadounidenses o solicitar permiso para tener una presencia militar china o de uso dual allí”, dijo Jon Rahbek-Clemmensen, profesor asociado del Instituto para Estrategia de la Real Universidad Danesa de Defensa.