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Sesenta naciones presentes en el Cuarto Foro Económico Oriental organizado por Putin; los británicos tratan de iniciar una guerra contra Rusia en Siria

12 de septiembre de 2018
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Miembros del grupo pro terrorista Cascos Blancos, rescatan a trabajadoresers del vecindario de al-Sakhour en Alepo oriental, Siria, en 2016.

12 de septiembre de 2018 — El Centro para la Conciliación Siria promovido por Rusia, anunció ayer que se han enviado equipos de camarógrafos de TV estadounidenses y árabes a Jisr al-Shughur, en la provincia de Idlib, Siria, para empezar a grabar el montaje del planeado ataque de bandera falsa con armas químicas, preparado por los agentes británicos en el terreno, con el propósito de arrastrar al Presidente Trump a desatar un ataque militar contra Siria. Rusia le ha presentado todas las pruebas necesarias sobre el montaje planeado, a la ONU, a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), y al Departamento de Estado de EU, pero los británicos, franceses y neoconservadores estadounidenses siguen repitiendo la cháchara de que Siria planea utilizar armas químicas, y en consecuencia habrá un ataque militar total contra Siria en cuanto suceda. Se hace a un lado el hecho de que no tiene absolutamente ningún sentido desde el punto de vista militar para el gobierno, matar a civiles con armas químicas, y simplemente se repite hasta la saciedad que Assad es un monstruo que asesina a su propio pueblo. El hecho de que en su mayor parte Idlib está bajo control de organizaciones terroristas conectadas a Al-Qaeda, que perpetró el asesinato de inocentes hace 17 años en Nueva York, Washington y en Pensilvania, es una ironía que deja de lado el partido belicista, el cual está dispuesto a unirse al mismo Al-Qaeda para derrocar a otro gobierno laico de Asia occidental, que no es ninguna amenaza para nadie. También se deja de lado el hecho de que una invasión como esa podría desatar una guerra con Rusia y con China, lo cual podría significar el fin de la civilización que conocemos.

El verdadero objetivo de este escenario británico de horror, es el peligro que ven de que el Presidente Trump continúe con sus intenciones de establecer relaciones amistosas con los Presidentes Vladimir Putin y Xi Jinping.

Ayer se reunieron en la ciudad de Vladivostok, en el lejano oriente ruso, unos 6000 dirigentes políticos y empresariales de 60 países para participar en el cuarto Foro Económico Oriental organizado por el Presidente Putin. El concepto del foro es que el lejano oriente ruso es una “nueva frontera” para toda Asia, y en realidad para todo el mundo, si quieren participar. Hace exactamente una semana que se realizó en Pekín el histórico Foro para la Cooperación China-África (FOCAC) organizado por el Presidente Xi, donde participaron todas las naciones africanas, excepto una, y casi todos los participantes fueron jefes de Estado o de gobierno.

Lo que se demuestra con estos dos foros internacionales es que la mayoría de las naciones y pueblos del mundo ven a Rusia y a China como los líderes de un nuevo paradigma, de un futuro con esperanza basado en la eliminación de la pobreza y del fin de la subordinación de la era colonial y neocolonial, hacia una era de paz y desarrollo en todo el mundo. Para los voceros del imperio, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos y Europa, este futuro esperanzador para la humanidad se percibe como peligro mortal, como el fin del imperio mismo. El hecho de que el Presidente Trump quiere ser parte del nuevo paradigma, rechazando la “relación especial” con la pérfida Albión, es la causa del intento de golpe británico contra el Presidente de Estados Unidos, y también de la demente provocación de una guerra contra Siria, y potencialmente contra Rusia.

Mientras tanto, la economía de Estados Unidos muestra una recuperación momentánea, con relación a la década anterior, como resultado de los estímulos que ha implementado el gobierno, tales como el recorte en los impuestos, los aranceles al acero y al aluminio, y la eliminación de las regulaciones y restricciones ambientales lunáticas basadas en la definición fraudulenta del cambio climático. Pero la burbuja financiera de miles de billones de dólares creada en décadas de especulación financiera y de impresión de dinero inorgánico, no desaparecerá con esos incentivos que solo tienen un efecto temporal y coyuntural; la burbuja amenaza con derribar por completo a la economía mundial.

De ahí que la intención de Trump de buscar una relación amistosa con Rusia y China, es esencial no solo para la paz, sino también para el desarrollo económico. Solo esta combinación de grandes potencias y grandes culturas puede hacer realidad una conferencia para establecer un Nuevo Sistema de Bretton Woods, para acabar con el casino mundial en que se ha convertido el sistema financiero y monetario internacional, y para establecer un nuevo sistema financiero mundial basado en los objetivos comunes de la humanidad. Esta es la tarea de LaRouchePAC y del Instituto Schiller. Como dice Schiller en su poema Los artistas: “En tus manos se ha puesto la dignidad del hombre. ¡Se su guardián! ¡Contigo se hundirá! ¡Contigo se elevará!”