La estrategia de EUA en el “Indo-Pacífico” está perdida para el ANSEA

9 de agosto de 2018

8 de agosto del 2018 Los informes periodísticos sobre la conferencia de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA), sobre una estrategia del “Indo-Pacífico libre y abierto”, que se realizó el pasado fin de semana, indican que la propuesta que hizo Mike Pompeo, secretario de Estados de Estados Unidos, de un financiamiento inicial de solo $113 millones de dólares, no pudo competir contra la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.

El 3 de agosto se publicó un artículo contundente en el periódico de Hong Kong, South China Morning Post, titulado, “China Scores with ASEAN as U.S. Loses Its Way in South China Sea” (China gana puntos en la ANSEA en tanto EUA se pierde en el Mar de China Meridional). “Si los mercados privados funcionaran en cualquier lugar tan bien como Trump se imagina”, dice el periódico, “la región del Indo-Pacífico no adolecería de los varios billones de dólares en financiamiento en infraestructura que le faltan hoy; un señalamiento que hizo el secretario de Estado [estadounidense] en su discurso del 30 de julio, que por lo demás fue lamentable. Le hubiera ido mejor a Pompeo si dirigiera las inversiones de su gobierno a los mecanismos especiales de financiamiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), a través de los cuales las posibles inversiones pueden ser administradas por la institución, para ser canalizados a proyectos de infraestructura, y puede catalizar el dinero privado, aunque se mantiene separado de los activos de los accionistas de la institución... El BAII ostenta ya un portafolio de préstamos en la región Indo-Pacífico que supera al de las estadounidenses Corporación para Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC en sus siglas en inglés) y Millennium Challenge Corporation, individualmente; a pesar de tener un tiempo de vida de solo dos años y medio. Su capacidad de préstamo gestionada multilateralmente superará por mucho cualquier cosa que este u otro gobierno de Estados Unidos tenga que ofrecer”.

Con respecto a China, el BAII y el tema del Mar de China Meridional, concluyó el South China Morning Post, “las relaciones entre China y la ANSEA se encuentra en los comienzos de un ciclo virtuoso que tiene sus raícesa diferencia de lo que esperaban Washington y Occidente—el mismo día en que el tribunal de arbitraje sobre Las Filipinas y China dio a conocer su fallo”.

El periódico Wall Street Journal del 4 de agosto, trata de dar un vuelco positivo al anuncio hecho por Pompeo de lo que llama una “nueva era de compromiso económico de Estados Unidos con la paz y la prosperidad en el Índico-Pacífico”. Sin embargo la cobertura del Wall Street Journal tuvo que reconocer que la guerra comercial es “el elefante en la sala”, como lo puso Malcolm Cook, el australiano del Instituto para Estudios del Sudeste de Asia en Singapur. Cook le dijo al periódico que, “lo primero que estaría en la mente de los Estados del Sudeste de Asia, incluyendo a Singapur, son los efectos secundarios en las economías del Sudeste de Asia, de las sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos en contra de China”. En efecto, las amenazas de la nueva ronda de aranceles de Estados Unidos será contra la ANSEA.

Por este motivo la cobertura de la reunión que hizo la agencia de noticias japonesa, Kyodo News Agency, el 3 de agosto, comienza diciendo: “Los Ministros de Relaciones Exteriores de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA), además de Japón, China y Corea del Sur, acordaron el sábado fortalecer la cooperación económica, haciendo saber su oposición al proteccionismo de Estados Unidos. Los ministros confirmaron que acelerarán las negociaciones sobre la Asociación Económica Integral Regional, por medio del cual la ANSEA está tratando de forjar una sociedad comercial con Australia, China, India, Nueva Zelandia y Corea del Sur”.