Respuesta explosiva a las medidas genocidas del FMI en Haití

9 de julio de 2018

9 de julio del 2018 — Otra vez, Haití estalla ante las condiciones que le impone el Fondo Monetario Internacional (FMI). El sábado 7, Jack Guy Lafontant, primer ministro de Haití, se vio obligado a suspender la exigencia del FMI de subir los precios de la gasolina “hasta nuevo aviso”, luego de dos días de fuertes protestas, que incluyeron ataques a hoteles de lujo para turistas ricos en Puerto Príncipe, la capital del país.

Evidentemente, el FMI considera que puede extraer sangre de cadáveres. El periódico estadounidense Miami Herald informó el 7 de junio que el FMI le dio al gobierno hasta finales de septiembre para subir los precios de la gasolina y “reformar” la Empresa Estatal de Electricidad de Haití (EDH por sus siglas en francés), o no va a recibir los $96 millones de dólares de préstamos pendientes de parte del Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y la Unión Europea (UE), instituciones que fungen como cartel prestamista bajo la dirección del FMI. El Miami Herald señala que desde el 2010, Haití ha perdido más de $770 millones en ingresos por negarse a cumplir un decreto de 1995 que exige ajustar los precios de los combustibles con el precio de cada cargamento de combustible (!) que llega al país. Como resultado, el combustible en el empobrecido Haití es considerablemente más barato que en República Dominicana, su vecino, que si ajusta los precios, informa el Miami Herald.

El cartel de acreedores del FMI está decidido a evitar que Haití mire hacia la República Popular China, para así poder escapar al genocidio fondomonetarista. En agosto del 2017, el alcalde de Puerto Príncipe, Yuri Chevry, firmó un acuerdo marco con el Southwest Municipal Engineering Design and Research Institute de China para reconstruir la capital completamente desde sus cimientos, la cual todavía hoy está destruida después del terremoto del 2010; un proyecto de $4,700 millones de dólares que incluye la instalación del primer sistema hidráulico y de drenaje que haya existido, carreteras, un sistema moderno de comunicación, trabajos de reparación medioambiental, la construcción de una zona comercial y un nuevo mercado en el área de la “vieja ciudad”, entre otras cosas.

Ese proyecto fue bloqueado por el cartel de acreedores del FMI, informó el 28 de enero del 2018 el partido político francés, Solidarité et Progrès. Koldo Echebarria, representante del BID argumentó por el cartel del FMI que si Haití aceptaba un préstamo comercial de parte de China, estaría violando su compromiso con la comunidad internacional”, y por lo tanto tendría que renegociar sus acuerdos con “sus socios financieros institucionales”. Eso quiere decir, que si Haití decidiera construir una capital moderna con ayuda de China, le quitarían cualquier otra fuente de financiamiento al país.