La UE completamente inmisericorde con los refugiados, en su “mini cumbre sobre inmigración”

26 de junio de 2018

26 de junio del 2018 — Con la enorme presión que ejercieron la Canciller alemana Angela Merkel, el Presidente Macron de Francia, y el presidente de la Comisión de la Unión Europea (UE) Juncker, consiguieron reunir a 16 gobiernos a una “mini cumbre sobre inmigración” que se llevó a cabo este domingo 24 en Bruselas; “mayoría” pírrica, pues de los 28 países miembros de la UE, 12 no acudieron. En cuanto a la posición de Angela Merkel, el solo hecho de que el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, haya tratado de bromear ante la prensa diciendo que “la reunión no se trataba de si la señora Merkel iba a seguir siendo o no Canciller la semana que viene”, ya dice un montón. Y de la mini cumbre no salió ningún resultado concreto, sino solo algunas ideas vagas respecto a establecer ahora “centros de desembarco” en territorio europeo, y luego en la propia África, para llevar un registro de la cantidad de refugiados que vienen de África y de otras regiones, a fin de poder controlar la repatriación forzada de todos aquellos que Europa no quiere que se queden en el continente.

La Organización Internacional para la Inmigración (OIM) de la ONU, ya criticó la idea de hacer “centros de desembarque” en África, y dijo que solo va a cooperar con la comisión en la organización de los campos para refugiados en territorio europeo.

“Ustedes tienen la obligación de no repatriar a nadie hasta que lleguen a alguna parte”, dijo Eugenio Ambrosi, director de la oficina regional de la OIM. La falta de claridad de dónde se van a ubicar estos centros en Europa, también le añade a las ya existentes fricciones entre los países de la UE: Matteo Salvini, ministro de Relaciones Interiores de Italia, le advirtió al Presidente de Francia, Emmanuel Macron, (quien es uno de los principales promotores de esta idea) que “si la arrogancia francesa cree que puede transformar a Italia en un campo de refugiados europeo, tal vez entregándonos unos cuantos euros como propina, déjenme decirles que no entienden nada”.

Lo más perverso de la geopolítica de la UE en contra de los refugiados, sin embargo, es la militarización del tema: En el contexto de una discusión cada vez más intensa para obtener un “mandato firme” para la propuesta de crear una fuerza de protección de la frontera europea, la Guardia Europea de Fronteras y Costas (Frontex), el general Egon Ramms, quien fue jefe de la OTAN por Alemania, dijo que “si el Bundestag [Parlamento alemán] da el mandato, uno podría considerar que el ejército alemán asuma los servicios de seguridad extranjeros para misiones de la FRONTEX, así como para los campos de refugiados en el norte de África”. Elmar Brok, miembro del Parlamento europeo (y del CDU, partido al que también pertenece Angela Merkel), propuso una operación conjunta de la FRONTEX y los cascos azules de las Naciones Unidas en el norte de África, y Armin Schuster, miembro del CDU en el Parlamento hizo un llamado para que FRONTEX haga una intervención armada en el norte de África en contra de los traficantes de personas.