Scott Ritter: no hay ninguna prueba de que Siria tenga armas químicas

1 de may de 2018

1 de mayo de 2018 — Scott Ritter, oficial de inteligencia de la Infantería de Marina, es un experimentado inspector de armamento. Su primera misión fue en la Agencia de Inspección In-Site, enviado a la Unión Soviética en 1987 para supervisar la instrumentación del Tratado de Fuerzas Nucleares de alcance intermedio (INF, por sus siglas en inglés), primera vez que se llevaría a cabo “la inspección del armamento en el proceso de verificación del desarme”. En 1991, cuando terminó la Guerra del Golfo, Ritter se integró a la Comisión Especial de las Naciones Unidas que supervisaría el desarme de las armas de destrucción masiva en Iraq. Desde 1991 hasta 1998, dirigió varios equipos que estuvieron en Iraq.

En una entrevista en Flashpoints Radio, con Dennis Bernstein el 23 de abril, Ritter dijo que el alegato de los británicos y los franceses de que el gobierno sirio utilizó armas químicas en contra de civiles en marzo, parece que es algo “totalmente fraudulento”.

En el 2013, dijo Ritter, hubo un incidente en Guta, un suburbio de Damasco, en donde se hizo la misma imputación de la utilización de armas químicas. El gobierno sirio negó esto, pero se le exigió que firmara la Convención sobre Armas Químicas, que declarase todo tipo de armas químicas en su posesión, y que se sometiese a las inspecciones de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) en el país. Para el año 2016, se verificó que Siria ya cumplía con el tratado cabalmente.

Ritter explica que durante el desarme, estaba sucediendo una guerra civil entre el Estado Islámico (EIIS) y el gobierno. Cuando parecía que los fundamentalistas islámicos estaban a punto de rendirse el 6 de abril de ese año, de repente se suscitó un supuesto ataque químico, del cual hicieron responsable a Assad; Estados Unidos tomó esto como prueba suficiente de que Siria, con apoyo de Rusia, había utilizado armas químicas.

Ritter entonces pregunta: “¿Porqué el gobierno de Assad, tan cerca de lograr la victoria, iba a llevar a cabo un ataque químico quirúrgico sin importancia militar alguna?.

“No han presentado ninguna prueba contundente de que haya ocurrido un ataque. Los lugares que supuestamente sufrieron los ataques fueron inspeccionados por especialistas rusos en armas químicas, quienes no encontraron rastros químicos. Los estadounidenses, los británicos y los franceses, admitieron que las únicas pruebas que vieron fueron las fotografías y videos que enviaron los rebeldes”, señala Ritter.

Ritter explica que cuando el Reino Unido, Francia y Estados Unidos bombardearon edificios de un suburbio de Damasco, en donde decían que creían que había una gran cantidad de gas nervioso almacenado, pusieron en riesgo la vida de miles de personas inocentes, ó si no, lo más probable es que “solo fingían que había, solo era el pretexto”.

“Estoy sumamente decepcionado”, dice Ritter. “Bombardeamos edificios que estaban vacíos. Nosotros no eliminamos el potencial de armas químicas de Siria. Ellos ya se habían desecho de todas ellas. Fuimos una de las naciones que certificamos que se habían desarmado. Nomás creamos esa amenaza fantasma de la nada”, por motivos políticos.