El presentador de CGTN, Yang Rui, pide restablecer la verdad en el mundo de la política y denuncia a los Cascos Blancos

19 de abril de 2018

18 de abril de 2018 — Yang Rui, en su popular programa en la televisora internacional de China, en inglés, CGTN, le arrancó la máscara a las mentiras estilo nazi de los Cascos Blancos y denunció el desprecio a la verdad en occidente. Su declaración personal es l siguiente:

Se utilizó la propaganda nazi para justificar atrocidades en tiempos de guerra. Los buenos periodistas tienen que poner al descubierto el papel nefasto de los Cascos Blancos. Ellos crearon un escenario provisional para producir fotos ficticias de atrocidades para denunciar al gobierno de Assad. Soldados del EIIS que pretenden ser ángeles voluntarios tratando de salvar a personas inocentes durante el día, camuflados como Cascos Blancos, pero regresan a sus matanzas en cuanto cae la noche. Niños y padres son utilizados coercitivamente como instrumentos de propaganda bélica.

Algunos corresponsales de guerra internacionales se apresuraron a entrevistar a esas fuentes e inmediatamente los aliados occidentales arrojaron bombas.

¿Es este un retorno a la Guerra Fría? ¿Cual es la fuerza motora? ¿Estamos viviendo en un mundo post-verdad, en donde los rumores están motivados ideológicamente para justificar la realización de la profecía? ¿Cuál es el papel del formidable complejo militar-industrial? Toneladas de preguntas sobre la fábula del excepcionalismo.

¿Por qué China voto junto con Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU? China empezó a ser atacada cuando el Presidente Trump se rodeó de halcones como Peter Navarro y John Bolton.

En el 2011,la intervención militar en Libia encabezada por Estados Unidos, violó la Resolución 1973 de la ONU, matando a Gadafi. Estados Unidos pagó un precio muy alto cuando fue asesinado el embajador Stevens. ¿Por qué hubo este caos y esta tragedia, cuando el mandato de la ONU solo tenía el objetivo de separar las fuerzas del gobierno de la oposición estableciendo zonas de no vuelo?

China y Rusia han decidido desde entonces trazar una línea roja, para evitar que se abuse de las resoluciones de la ONU.

Esta vez China pide una investigación internacional independiente e inclusiva, que no debe verse manchada por el tipo de informes de inteligencia viciados que llevaron a la guerra en contra de Iraq en el 2003. La invención de atrocidades por parte de un deshonesto Ahmed Chalabi, el dirigente de la Asamblea Nacional Iraquí en exilio, fue rápidamente aceptada por el gobierno de Bush.

Esto sigue siendo un llamado de alerta.

No subestimamos el impacto de la propaganda en tiempos de rivalidad geopolítica o incluso en nombre del combate al terrorismo.

Nos preocupa genuinamente que la verdad sea la primera víctima en la política interna o en las competencias geopolíticas.