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¡BASTA! Llama a tu congresista y a tu senador y diles que corran a Robert Mueller, y detengan la campaña de guerra británica

11 de abril de 2018
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El Presidente de EU, Donald J. Trump, el vicepresidente Michael R. Pence, y sus respectivas esposas despiden al ex presidente Barack Obama durante la ceremonia de despedida luego de la 58ava Toma de Posesión Presidencial en Washington, DC, el 20 de enero de 2017. (Foto del Departamento de Defensa).

Nosotros, los Estados Unidos, estamos a punto de lanzar un ataque contra Siria y, posiblemente, contra las tropas rusas que están ahí, con base en pérfidas mentiras británica; con base en lo que podría resultar ser el fraude de inteligencia más oscuro y final de la historia, uno que podría eliminar a la raza humana. Al mismo tiempo, la oficina del abogado personal del Presidente Trump fue allanada el 9 de abril del 2018, con base en un recurso del Fiscal Especial Robert Mueller. Aparentemente el caso tiene que ver con las acusaciones en torno a una aventura de años atrás entre el Presidente y la actriz porno mentirosa y desagradable Stormy Daniels. Esto lo considera Mueller y nuestro corrupto FBI como algo tan serio como para hacer a un lado sumariamente la Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Estos dos atroces acontecimientos están completamente relacionados. Si no te rebelas ahora junto con nosotros para parar esto, el país estará en un muy grave peligro. El intento descarado por chantajear a este Presidente para que se vaya a la guerra que él prometió parar y por lo cual fue electo, se ha intensificado más allá de lo que cualquiera pudiera haber imaginado.

En el 2016, millones de estadounidenses votaron por Donald Trump porque él dijo que le pondría fin a las guerras perpetuas inútiles, libradas a nombres del sistema angloamericano financieramente en quiebra e intelectualmente muerto, el imperio que data del período inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial. Ese sistema, con centro en la City de Londres y Wall street, ha saqueado al mundo y destruido a la otrora gran economía de Estados Unidos, un hecho que para los conocedores se puso totalmente en evidencia después del crac del sistema en el 2008. Donald Trump buscaba mejores relaciones con China que ahora está surgiendo como la economía más poderosa del mundo, y con la Rusia de Putin. La determinación de Trump de establecer relaciones decentes con Rusia y China y solo esta determinación, puso en marcha el golpe de Estado dantesco en contra del Presidente, encabezado por los británicos y sus muchos tontos útiles en nuestras elites que son sus esclavos.

El golpe, cuyo manifiesto fue el falso “expediente sucio” sobre Donald Trump elaborado por Christopher Steele del MI6 y que pagó Hillary Clinton, estaba en sus últimos estertores cuando Gran Bretaña inició la ofensiva actual. Los senadores Charles Grassley y Lindsay Graham refirieron a Christopher Steele al Departamento de Justicia para que lo investigue por cargos penales, y los patriotas en el Congreso estaban prosiguiendo con un esfuerzo genuino por identificar y procesar a aquellos responsables por el intento de golpe en contra del Presidente. Entonces, el 4 de marzo del 2018, un ruso que espiaba para los británicos, Sergei Skripal y su hija fueron supuestamente envenenados en Salisbury, Inglaterra. Skripal se maneja en los mismos círculos de espionaje británicos asociados con Christopher Steele. La primera ministra Theresa May lanzó inmediatamente un pronunciamiento al mundo, de que Rusia estaba detrás del ataque, aunque nunca ha aportado ninguna prueba de ninguna de sus aseveraciones beligerantes. El Presidente Trump fue manipulado por sus asesores traidores, incluido H.R. McMaster, quien durante toda su carrera militar estuvo cautivo del Instituto International de Asuntos Estratégicos, para que apoyara los alegatos completamente infundados de Gran Bretaña. El mensaje al Presidente de parte de nuestros traidores es claro: únete a nosotros en la marcha hacia la guerra y quizá, solo quizá, te vamos a dejar en paz con el golpe.

Finalmente, los expertos en armas químicas de los propios británicos en Porton Downs, se negaron a decir que el gas utilizado en contra de los Skripal fue manufacturado por Rusia, a pesar de los alegatos sin evidencia de Theresa May y su desquiciados ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson. Varios países europeos ya han exteriorizado sus dudas obvias, por lo que se han abstenido del llamado a la guerra de Gran Bretaña.

Consideren estos hechos: el gas nervioso mortal referido por May debió haber matado inmediatamente a Skripal y su hija. Sin embargo, ambos están vivos y ya no están en condiciones críticas. Los relatos sobre dónde lo recibieron varían: más recientemente se ha dicho que se embarró en el picaporte de la puerta de la entrada de la casa de los Skripal. Sin embargo, Skripal de alguna forma se las arregló para salir de su casa por varias horas, caminar por el pueblo, beber y comer en restaurantes antes de sentirse súbitamente mal. El inventor ruso del gas de referencia, un disidente que vive ahora en Estados Unidos, ha publicado ampliamente la fórmula para el supuesto veneno. Ahora que la farsa se desintegra, nos dicen que los Skripal y toda la posible evidencia en el caso va a desaparecer. Según la prensa británica, los van a meter al Programa de Protección de Testigos de la CIA. Su casa y toda la supuesta escena del delito que tiene que ver con el fraude van a ser apisonados con excavadoras y destruidos. No van a dejar abierta ninguna posibilidad de que se lleve a cabo una investigación real de esta farsa.

A pesar de proclamar su apoyo a Theresa May, Donald Trump seguía buscando cumplir con su promesa al pueblo estadounidense. Felicitó a Putin por resultar reelecto y lo invitó a la Casa Blanca a sostener pláticas lo antes posible, y se refirió a la carrera armamentista peligrosa y creciente entre Estados Unidos y Rusia. Ante esto los británicos y sus amigos estadounidenses perdieron totalmente el control. Tenían que darle un buen martillazo a este Presidente que ahora hablaba incluso de retirar las tropas estadounidenses de Siria y reconstruir a Estados Unidos.

Entonces entra el segundo fraude de envenenamiento patrocinado por los británicos, esta vez en Siria, en donde los rusos, iraníes y sirios no solo ayudaron a derrotar al EIIS, sino que estaban acabando con los últimos remanentes de los yihadistas que quedaban, como el Jayish Al Islam, un grupo yihadista salafista reinventado, controlado por los saudíes, y el Frente Al Nusra o Al-Qaeda. En los últimos días habían concluido las operaciones militares finales para consolidar la victoria en Guta, un suburbio de Damasco. Los medios controlados promotores de la guerra, quieren hacernos creer que, después de haber logrado la victoria, Assad lanzó un ataque con armas químicas para celebrar esa victoria, sabiendo muy bien que todo occidente lo iba a crucificar si lo hacía.

Ahora le presentaron al Presidente Trump, las mismas fotos del año pasado con niños muriendo, con las cuales reaccionó tan emotivamente el año pasado cuando lanzó ataques con misiles contra Siria. Hay muchas razones para creer que son falsas. Rusia y Siria han advertido desde hace más de un mes que se estaba preparando exactamente un ataque con esta falsa bandera, utilizando gas de cloro en la medida en que se acercaba la victoria en Guta. La única información que alega que dicho ataque ocurrió, proviene de los Cascos Blancos, una organización fundada por los británicos, e implicada en participar con Al-Qaeda y profundamente implicada en fraudes al pasado relacionados al supuesto uso de armas químicas por parte de Assad. Sy Hersh documentó cabalmente este caso en el London Review of Books relacionado a las noticias falsas de que Assad utilizó Sarín en agosto del 2013. https://www.lrb.co.uk/v36/n08/seymour-m-hersh/the-red-line-and-the-rat-line. Ted Postal del MIT y otros han demostrado que el supuesto ataque con gas Sarín al que el Presidente Trump respondió militarmente hace un año, fue también una farsa británica. Ver Robert Parry, http://consortiumnews.com/2017/09/07/a-new-hole-in-syria-sarin-certainty/ y James Carden http://www.thenation.com/article/the-chemical-weapons-attack-in-syria-is-there-a-place-for-skepticism/

Los Cascos Blancos fueron fundados conjuntamente por los británicos y componentes de la inteligencia estadounidenses dedicados al cambio de régimen en Siria. Han recibido millones y millones de dólares para este propósito. Son parte fundamental en la política exterior intervencionista y de cambio de régimen, contra lo cual fue electo Donald Trump para que lo erradicara.

En el 2013, cuando Obama amenazó con guerra a Rusia por Siria, la población estadounidense intervino, sacudió al Congreso y logró que se parara. Esto es lo que se necesita ahora. Rusia está viendo ahora que de Gran Bretaña y sus tontos útiles en Estados Unidos proviene una ofensiva implacable de guerra informativa. Correctamente ven esto como el primer paso hacia la guerra. Necesitamos darle marcha atrás a esto, pero ya. Llama a tu representante en el Congreso y a tu senador, diles que tenemos que parar la campaña hacia la guerra y ponerle un alto a Robert Mueller, ya. El conmutador del Capitolio es 202-224-3121.