Atacaron con armas de fuego caravana de Lula; lo amenazan de muerte

3 de abril de 2018

2 de abril de 2018 — Sicarios dispararon contra la caravana de campaña presidencial del ex Presidente brasileño Lula da Silva, el 27 de marzo en el estado de Paraná, alcanzando los lados y una ventana de dos de los tres autobuses de la caravana, más o menos en el mismo momento en que la caravana se vio forzada a detenerse porque a uno de los autobuses se le reventó una llanta con clavos que fueron arrojados en la carretera por donde pasaría la caravana. No hubo ningún herido, pero el uso de armas de fuego en el contexto del intento de emboscada, implica una amenaza significativa en contra del ex Presidente, quien todavía es el favorito en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2018.

La responsabilidad de crear el ambiente en el cual un ataque como este puede ocurrir, recae en el juez Sergio Moro y en la operación dizque “anticorrupción” Lava Jato, dirigida por el mismo Departamento de Justicia de Estados Unidos y las mismas redes del FBI que se encuentran intentando derrocar al Presidente estadounidense Donald Trump. Moro, cuya operación tiene de rodillas a las instituciones y la economía de Brasil, tiene la intención de encarcelar a Lula de Silva, y espera hacer esto para el 4 de abril. Luego de que consiguió condenar a Lula, acusado de cargos muy poco sólidos, Moro exige que Lula sea encarcelado ya, aunque su proceso de apelación no ha expirado todavía.

Tanto Lula como su aliada, la Presidente brasileña derrocada ilegalmente, Dilma Rousseff, identificaron el ataque como producto de las “milicias fascistas”.

“Lo que estoy viendo es casi el surgimiento del nazismo. Si ellos creen que esto nos va a amedrentar, están completamente equivocados”, tuiteó Lula luego del suceso.

“No vamos a tolerar el fascismo, y todo el que crea en la justicia social y política lo va a denunciar como medio para transformar las realidades” tuiteó Dilma.

La ex Presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien también ha sido blanco de numerosas amenazas de muerte, a horas de haber ocurrido el incidente tuiteó: “Dado que ni la persecución política ni la judicial, ni tampoco la campaña difamatoria en la prensa, le ha hecho mella, ahora buscan utilizar la violencia. ¡Mantente firme, Lula! “.

El ataque se llevó a cabo al final de un recorrido de dos semanas de campaña presidencial por el sur del Brasil, donde ya habían sido blanco de protestas sin precedentes en las que les arrojaron huevos y piedras, todo organizado en su mayoría por el Movimiento Brasil Libre (MBL). El MBL jugó un papel principal en la organización de las manifestaciones de masa que respaldaron la revolución de color con que derrocaron a Dilma Rousseff en el 2016, defendiendo la ideología furiosamente antigobiernista de libre mercado de la Red Atlas, de la Sociedad Mont Pelerin, que los entrenó. Desde entonces, este grupo se ha estado reconvirtiendo en una especie de movimiento “guerrillero” cuya intención es erradicar el “marxismo” de Brasil, de su política, sus sindicatos, y demás.