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El viejo paradigma agoniza en la región trasatlántica. Los británicos en pánico

6 de marzo de 2018
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El Presidente Donald J. Trump se dirige a la nación luego del trágico suceso en la escuela Marjory Stoneman Douglas High School, el 15 de febrero de 2018 (Foto oficial de la Casa Blanca por Joyce N. Boghosian).

6 de marzo de 2018 — En la última semana, el Presidente Trump echó por la borda los intentos de los británicos y sus agentes dentro del desacreditado aparato de inteligencia de Obama por inventar una justificación para irse a la guerra en contra de Rusia y China. Los medios tradicionales occidentales desataron una andanada de denuncias contra China, y en especial en contra del Presidente Xi Jinping, luego del anuncio de que se eliminó de la Constitución China la restricción sobre el tiempo que puede prestar servicio el presidente, y calificaron a Xi de dictador cruel, de nuevo emperador de por vida y un peligro para el mundo. Trump respondió en una cena privada con los republicanos: “Él es ahora Presidente de por vida. Presidente de por vida. No, si es grandioso. Y miren, lo pudo hacer. Yo creo que es algo grandioso. Quizá vamos a tener que intentarlo nosotros también algún día”. Los medios tradicionales patéticos se volvieron locos.

El intento de golpe contra Turmp del asesino judicial Robert Mueller, a nombre de la inteligencia británica , que tiene el objetivo de evitar que Trump coopere con el Presidente Putin, se está tambaleando. Uno de los blancos de Mueller dijo ayer que no haría caso a la demanda de comparecencia de Mueller, la calificó de “cacería de brujas” y declaró: “Que me arreste”. Dos congresistas republicanos pidieron un fiscal especial que investigue los delitos del FBI al utilizar el burdo informe del agente de la inteligencia británica Christopher Steele, para justificar el espionaje a la campaña de Trump. Trump mismo, tuiteó ayer que la cacería de brujas era responsabilidad de Obama: “¿Por qué empezó el gobierno de Obama a investigar la Campaña de Trump (con cero pruebas de algo malo) mucho antes de las elecciones de noviembre? Sin precedentes. Esto es algo más grande que el Watergate”.

Al mismo tiempo, Trump está demostrando que combate a los neoconservadores dentro del Partido Republicano tan decididamente como a los del Partido Demócrata. Al hablar en una reunión republicana de recaudación de fondos, Trump calificó la invasión de Iraq como “la peor decisión en toda la historia” equivalente a “arrojarle un enorme ladrillo a un avispero. Henos aquí, como los tontos del mundo, porque unos malos políticos estuvieron dirigiendo nuestro país durante mucho tiempo. Eso fue Bush. Otro verdadero genio. Eso fue Bush”.

Los británicos están en pánico. La revista New Yorker de esta semana publicó un artículo larguísimo para encubrir el papel del funcionario del MI6, Christopher Steele, titulado: “Cómo trató de advertir al mundo el ex espía sobre las ligas de Trump con Rusia”. La entrevista con Steele trata de encubrir el papel de los británicos en la campaña traidora para derrocar al gobierno de Estados Unidos y provocar una guerra contra Rusia.

El pánico también es motivado por el efecto de choque que ha causado el anuncio del Presidente Putin el 1 de marzo, sobre las nuevas capacidades militares rusas que vuelven inútil e impotente el arco con el que han rodeado a Rusia con sistemas de defensa antimisiles de EU y la OTAN, lo que Helga Zepp-LaRouche caracteriza como una nueva llamada de alerta para el mundo tipo “Sputnik”. La toma sistémica de la política económica de Estados Unidos por parte de los especuladores de Wall Street, desde el asesinato del Presidente Jack Kennedy, ha permitido que los chicos drogados de la City de Londres y de Wall Street se revuelquen en su dinero falso, pero ahora ha quedado claro que la destrucción de las capacidades productivas y científicas occidentales, a favor del dinero falso, tiene sus consecuencias con la destrucción de cualquier riqueza real. Putin señala la misma cuestión, cuando insiste en que los avances fundamentales en las fuerzas armadas de Rusia son resultado de un conjunto que “comprende a las instituciones científicas, educativas, al personal y a las manufacturas modernas”, precisamente lo que Estados Unidos abandonó a favor de las ganancias rápidas en los juegos de casino. “Nos genera una gran esperanza que todo esto se puede utilizar y aplicar en las industrias civiles”, agregó Putin.

Lejos de ser una amenaza para occidente, Putin le hizo un llamado a occidente para que ponga fin de una vez por todas a sus fantasías unipolares y que se sienten junto con Rusia y otros a trabajar para diseñar formas de cooperación y paz en el mundo.

Trump también está trabajando con el Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in para crear las condiciones de resolver la crisis de Corea del norte. La delegación surcoreana de visita en Corea del Norte se reunió ayer con el dirigente de Corea del norte Kim Jong-un, para “hacerle entrega de la intención del Presidente Moon de mantener el flujo en el diálogo entre las dos Coreas y mejorar las relaciones para obtener una paz permanente y la desnuclearización de la península de Corea... así como también un diálogo entre el Norte y los Estados Unidos y la comunidad internacional”, según comentó el jefe de la delegación de Corea del Sur a la prensa. Trump dijo este pasado fin de semana que definitivamente habrán pláticas entre Washington y Pyongyang. Los británicos y los neoconservadores están horrorizados, dado que la crisis en Corea es su principal justificación (artificial) para mantener su arco militar en torno a China.

El viejo paradigma se está derrumbando. Las elecciones nacionales el domingo en Italia echaron a la basura a dos ramas de las instituciones políticas establecidas, de la misma forma en que las elecciones alemanas de hace cinco meses sumieron en el caos a los partidos tradicionales. Después de cinco meses de andarse peleando, los otrora grandes partidos alemanes (SPD-CDU-CSU) pudieron por fin el domingo 4 llegar a un acuerdo para formar juntos un nuevo gobierno, que es tan estable como una silla de dos patas. Al igual que en EU, el único camino para lograr el crecimiento y la estabilidad en Europa es reconocer la muerte del viejo paradigma y adoptar los programas formulados hace muchos tiempo por Lyndon LaRouche: reforma bancaria tipo Glass-Steagall; establecimiento de instituciones de banca nacional hamiltonianas; generación de crédito soberano masivo para impulsar las ciencias y la infraestructura; y cooperación cabal con China y Rusia en la Nueva Ruta de la Seda. Este es el momento de la verdad.