¿Recibirá Brasil, finalmente, apoyo para su Centro de Lanzamiento en Alcántara?

2 de marzo de 2018

2 de marzo de 2018 — Una delegación de compañías aeroespaciales estadounidenses, entre ellas Boeing, Lockheed Martin y SpaceX, visitaron en diciembre pasado el Centro de Lanzamiento de Alcántara en Brasil, según informó a la prensa el ministro de Defensa, Raul Jungmann, el 22 de febrero.

“Quedaron muy impresionados”, comentó. Respecto al lanzamiento de los cohetes desde Alcántara, dijo Jungmann, “mostraron interés, pero no les puedo decir que se vaya a materializar”. Rubens Barbosa, ex embajador de Brasil en Estados Unidos, organizó esta visita. El apoyo proveniente del ingreso por lanzamientos comerciales sería incalculable. Para las compañías de cohetes es ganancia y tiene ventajas económicas, dado que Alcántara está al sur muy cerca del Ecuador. Mientras más cerca al Ecuador se encuentre, necesita menos cantidad de energía para poner la carga en órbita. Los lanzamientos desde el centro de Alcántara, comparado con sitios como Cabo Cañaveral, necesitan un quinto menos de combustible.

Por décadas, el ala de sicarios económicos de la no proliferación ha trabajado horas extras para destruir los programas de cohetes y lanzamientos espaciales de Brasil. Aunque esto tuvo consecuencias en la transferencia de tecnología de parte de importantes países con programas espaciales a Brasil, esta nación se negó a firmar un tratado de no proliferación, que habría limitado severamente su desarrollo espacial, insistiendo con toda la razón, que esas restricciones eran una amenaza a la soberanía nacional.

Si bien las compañías aeroespaciales estadounidenses manifestaron su interés en hacer lanzamientos desde el centro aeroespacial de Alcántara, Brasil tendría que aceptar firmar un Acuerdo de Salvaguarda de Tecnología con Estados Unidos, el cual está diseñado para “proteger” la propiedad intelectual estadounidense.