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Para derrotar a la cultura de la muerte, tiene que haber un movimiento por el renacimiento; Estados Unidos se tiene que unir a la Franja y la Ruta

28 de febrero de 2018
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Helga Zepp-LaRouche, poco antes de su presentación en un programa en inglés de la TV china internacional, durante su viaje al Foro Internacional de Cooperación de la Franja y la Ruta, en Pekín, China, en mayo de 2017.

28 de febrero de 2018 — Helga Zepp-LaRouche se refirió ayer en los términos siguientes a la situación estratégica global y al debate nacional que se ha desatado en Estados Unidos luego de la matanza en una escuela de Florida:

“Hay dos acontecimientos que tienen muy infeliz a la oligarquía. Uno, es el hecho de que el Presidente de China, Xi Jinping, se va a quedar más allá del 2020, para asegurar que la transformación del mundo con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y las metas de desarrollo para China y el mundo para el 2020, 2035 y 2050, avancen de la mejor manera posible. Y lo otro, es que Donald Trump anunció que va a participar en las elecciones presidenciales del 2020. Yo estoy totalmente segura de que estos dos acontecimientos van a poner a ciertas personas extremadamente infelices, lo cual es bueno”.

Zepp-LaRouche identificó las dos trayectorias que tiene el mundo enfrente. “Una es muy optimista, con relación al potencial de la Iniciativa de la Franja y la Ruta para transformar al mundo. La segunda es que partes de Occidente sufren todavía de lo que el gobernador de Kentucky, Matt Bevin, ha denominado una ‘cultura de la muerte’. Como dijo recientemente la integrante del grupo VIPS, la ex funcionaria del FBI, Coleen Rowley, eso es resultado, cuando menos en gran parte, de la política de guerras perpetuas. En realidad, se puede decir que tanto los video juegos violentos y las matanzas en las escuelas han sido directa e indirectamente resultado de esas guerras perpetuas, lo cual deja muy en claro que necesitamos un Nuevo Paradigma, absolutamente.

“El lado optimista, la Franja y la Ruta, se mueve muy rápidamente y motiva a todos los que lo conocen. También es muy importante que hay una diplomacia directa muy significativa de Presidente a Presidente. El último suceso al respecto es que el miembro del Politburó chino, Liu He, viene a Estados Unidos por cinco días, para sostener pláticas de fondo con el gobierno de Trump sobre cuestiones de economía y comercio. Hace apenas dos semanas que el Consejero de Estado Yang Jiechi estuvo en Estados Unidos. Así que este diálogo personal entre Trump y Xi es sumamente importante”.

Zepp-LaRouche recordó la cuestión que planteó un comentarista chino, en el sentido de que la Franja y la Ruta es una tendencia irreversible y que los países que no se quieran subir al tren, se van a quedar viendo las luces del vagón de cola alejándose de la estación. “Esta es una dinámica muy optimista; y creo que el hecho de que tanto Trump como Xi Jinping se van a quedar, es una noticia sumamente buena”.

Zepp-LaRouche también destacó que a raíz de la masacre en la escuela de Florida, en Estados Unidos “hay señales definitivas de que algo se está agitando. Como lo declaró el gobernador de Kentucky Matt Bevin, esto no tiene nada que ver con las pistolas; tiene todo que ver con la cultura absolutamente mórbida de la muerte que se ve en las letras de las canciones, las películas y todo lo demás, y eso es lo que se tiene que cambiar. Naturalmente, el gobernador Bevin no habló de la solución, es decir, la necesidad de que tengamos una cultura clásica inspiradora que inocule a los niños en contra de eso. Pero cuando menos esto es un comienzo, y él hizo un llamado a iniciar un debate nacional sobre el problema”.

La señora Zepp-LaRouche exhortó al movimiento de LaRouche a jugar un papel central en esta discusión. “El aumento de los suicidios, la reducción en la longevidad, todo esto es resultado de una falta de visión y del horrible cambio de paradigma que ocurrió en Estados Unidos, en especial durante los últimos 50 años desde la muerte de John Kennedy”, señaló.

“Como dijo la denunciante miembro del VIPS, Collen Rowley, hay unas 1,800 películas producidas con la ayuda del Pentágono y de la CIA, en las cuales se muestran a veteranos de guerras en el extranjero, trastornados mentales con síndrome de PTSD [trastorno de estrés postraumático], que salen disparando a todo mundo. Esto es lo que aborda Lyndon LaRouche en la declaración que publicó luego de la masacre de Littleton. Y después de esa, hubo otras 31 masacres en escuelas en Estados Unidos. Y ahora, después de la masacre de Florida, ha habido 50 incidentes de amenazas que se han reportado al día”, dijo en referencia al informe que publicó la Red de Seguridad de Educadores en Escuelas (Educators School Safety Network) el 22 de febrero.

Esto ha producido un efecto de choque entre la población, destacó Helga Zepp-LaRouche, lo cual exige que se presente una solución a la crisis. Pero ese debate y esa solución, subrayó, “no se puede limitar a un solo tema. ¿Por qué está sucediendo el intento de golpe en contra de Trump? ¿Por qué está detrás de eso el imperio británico? ¿Por qué las investigaciones del Congreso están atacando esto? ¿Y por qué está jugando Trump un papel potencialmente estratégico sumamente importante? Todo esto es parte del mismo cuadro, y se tiene que presentar como una totalidad.

“El único modo de derrotar a la cultura de la muerte es motivando a la población, conectarla de nuevo con las mejores tradiciones de Estados Unidos, y avanzar hacia un Nuevo Paradigma de cooperación de ganar-ganar, con el ofrecimiento de China de integrarse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Esto significa, naturalmente, instrumentar las Cuatro Leyes de Lyndon LaRouche, y eso significa que la gente tiene que estudiar a fondo el método económico científico que desarrolló LaRouche.

“Tenemos que intensificar la campaña en este sentido, y entender realmente que este es un momento de la historia en que gran parte de lo que suceda depende del factor subjetivo, y una mayor parte todavía depende de la actividad y el éxito de nuestra organización”.

“Es algo my grande, pero ¡se puede hacer!”, concluyó Zepp-LaRouche.