La cultura de la violencia de Estados Unidos comienza con la guerras perpetuas

27 de febrero de 2018

26 de febrero de 2018 – En una discusión reciente, Coleen Rowley, ex funcionaria del FBI quien denunció las ilegalidades al interior y ahora forma parte del grupo Veteranos Profesionales de Inteligencia por la Cordura (VIPS, en sus siglas en inglés) abordó el tema del “terrorismo interno” que está detrás de los asesinatos en masa que han ocurrido en Estados Unidos, y señaló el papel de los medios de comunicación al fomentar una “cultura de violencia” que se ha extendido.

El 21 de febrero participó en una discusión multimedia titulada “Quién, qué, y por qué”, en donde señaló que al FBI le gusta proyectar que todo se trata de una “simple trama de detectives tipo Perry Mason”, pero la realidad de lo que estamos enfrentando es mucho más grande. “La CIA y el Pentágono han estado respaldando y ayudando a hacer alrededor de 1,800 películas”, afirmó, tales como “American Sniper” del 2014, y “Zero Dark 30” del 2012, o incluso varios años antes, el papel de Arnold Schwartzenegger en la película “The Terminator” de 1984. “El héroe será alguna persona resentida” dice Rowley, “y luego al final terminan asesinando a todo el mundo... Una persona con discapacidades mentales o con conflictos emocionales se ven a sí mismas como héroes en esas películas... Esto sucede incluso con casos de suicidios. Si alguna persona, un amigo, se suicida, a menudo eso va a tener un efecto en el grupo de personas que va a engendrar suicidios en copia”.

“Eso lo está haciendo nuestra cultura”, insistió ella. “Se fomenta esta cultura de violencia. Y por supuesto esto está por encima de la disponibilidad y el fácil acceso a las armas... Ustedes juntan todas esas cosas y eso no explica la cuestión, ‘Columbine, ¿porqué sucede esto?’ ¿Por qué estamos viviendo una epidemia de violencia en masa? De nuevo, nuestras noticias nunca hacen mención a eso porque queramos... compartimentarlo y hacer que se vea como algo fácil, que no tiene que ver con nosotros en tanto nuestra cultura”. Cuando se señalan los casos de enfermedad mental, o a la fácil disponibilidad de las armas de fuego, “se quiere hacer de ello algo que no refleje algo malo en nuestra cultura”.

Rowley recalcó también la influencia en la sociedad de la “larga guerra”. Remontándonos hasta 1996, Timothy McVeigh fue “producto de la primera Guerra del Golfo”, al igual que John Muhammad, el francotirador de Washington DC del 2001. Dos estudios han demostrado ahora que “es doblemente probable” que los veteranos se conviertan en uno de estos asesinos en masa. Rowley mostró una lista de ejemplos: en el 2016, el policía francotirador de Dalas, TX (mató a 5 personas e hirió a 9); en el 2013, el gatillero que disparó en el arsenal naval de Washington, DC (Navy Yard), que mató a 12 personas; y hay más. “Es el doble de probabilidad”. [El reciente asesino de Florida, era miembro joven del Programa de formación de oficiales de la reserva (ROTC, en sus siglas en inglés), aunque nunca había estado en combate].

Cuando el entonces director del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, Rom Ridge, señaló a “los videojuegos violentos” como causa de los asesinatos en masa, “fue acallado de inmediato”, recordó ella, en vez de iniciar una discusión necesaria al respecto.