La hipocresía de Occidente para proteger a los criminales del 11-S en Siria

25 de febrero de 2018

25 de febrero de 2018 – Uno de los pocos periodistas occidentales que no se han incorporado a la campaña global para satanizar al gobierno sirio, es Robert Fisk, del diario londinense Independent. El pasado jueves 22 publicó un artículo titulado “Los aullidos de indignación de Occidente por el sitio de Ghouta suenan falsos; no es probable que hagamos nada para salvar a los civiles”. De entrada, Fisk señala que “la primera dimensión y la más importante, sobre el sitio, fue el comentario de Sergey Lavrov, el ministro del exterior ruso, que dijo el lunes que Moscú y el gobierno sirio ‘podrían desplegar [in Ghouta] nuestra experiencia de la liberación de Alepo’". La prensa occidental no tomó en cuenta esa declaración, y cuando lo hizo, dijeron que era una amenaza de destruir toda Ghouta oriental.

“Pero los rusos pasaron muchos meses, junto con los sirios, tratando de organizar la salida de los civiles sirios del este de Alepo, antes de que fuera recapturada; luego de enormes avances de las tropas sirias hacia los suburbios, hubo ciertamente un éxodo de inocentes, en donde incluso los opositores del régimen, armados, también se les permitió salir”, señala Fisk. “Lo que Lavrov tiene en mente es un acuerdo similar con los rebeldes armados en Ghouta”. Los rusos tratan de hacer lo mismo en Ghouta oriental, pero los “rebeldes” siguen rechazando estas propuestas, sin duda alguna consideran el apoyo que tienen de Occidente.

En cuanto a quiénes son los “rebeldes” realmente, Fisk no tiene pelos en la lengua. Los terroristas de al-Nusra en Ghouta oriental, señala Fisk, “ya sea que hayan presionado o no a los civiles de los suburbios para quedarse como ‘escudos humanos’, son parte del movimiento original de al-Qaeda que cometió los crímenes contra la humanidad en Estados Unidos en 2001 y que, más que con frecuencia, han estado listos para cooperar en Siria con el EIIS, la secta bestial que Estados Unidos, la Unión Europea, la OTAN y Rusia (agregue a la lista a todos los defensores usuales de la civilización) han prometido destruir”.