Algunos estados del oeste de EUA proponen el caos criptográfico

20 de febrero de 2018

20 de febrero de 2019 — En algunos estados del oeste de Estados Unidos, una nueva especie de funcionarios electos del Partido Republicano (GOP) que pasan por muy “tecnos”, han empezado a enrrollarse en su propio “encadenamiento encriptado” del lenguaje cibernético.

El Senado de Arizona aprobó y envió a la Cámara de Representantes, una legislación para convertir a las divisas criptográficas en unidades monetarias legales en el estado, incluso para pagar impuestos. En relación a los inconvenientes de las salvajes fluctuaciones en su valor, el proyecto de ley presenta una solución maravillosa: ordena que cualquier “bitcoin” que se pague se convierta en dólares en menos de 24 horas. Eso deberá reducir las pérdidas de todos a un nivel razonable. El representante local del estado de Arizona Jeff Weninger, copatrocinador del proyecto de ley, le dijo a los crédulos que oyen el noticiero Fox que “quiero que Arizona esté a la vanguardia de las innovaciones tecnológicas”.

Otros dos proyectos de ley para que sea legal la tenencia criptográfica se han presentado en el estado de Wyoming y otro en el Senado del estado de Colorado, donde ya andan alucinando con la marihuana.

Uno pudiera imaginarse que todas las propuestas de ley en Estados Unidos van a requerir en última instancia que en cada criptomoneda aparezca un holograma virtual del Presidente Andrew Jackson. La primera etapa de las criptodivisas se semeja mucho a las medidas de caos populista de cientos de “divisas del banco estatal” de la era Jacksoniana, “monedas que endeudan al usuario”, como las calificó certeramente el asesor económico de Lincoln, Henry C. Carey. La segunda etapa pudiera parecerse más al “esquema de la subtesorería” estrictamente deflacionario de Martin van Buren de finales del mismo mal período, que contribuyó a desencadenar el crac y la depresión de 1837 a 1841.

Pero estos experimentos estatales, si llegan a esta etapa, son minucias comparadas con la diseminación de este caos monetario entre naciones; por ejemplo, el plan actual de Venezuela de introducir el “Petro”, una criptomoneda, y el plan de largo plazo de Rusia de desarrollar la tecnología para una criptodivisa estatal.