China considera de importancia estratégica el tren bioceánico

16 de febrero de 2018

16 de febrero de 2018 — Jorge Arbache, viceministro de Planeación para Relaciones Internacionales de Brasil, se vio forzado a echarse para atrás de lo que dijo en la entrevista que le ofreció el 2 de febrero a la agencia británica Reuters, en la que declaró que Brasil se había salido de forma definitiva del proyecto del tren transcontinental Brasil-Perú, acordado con China en el 2014.

Se le fueron las patas a Arbache en la entrevista con Reuters, al insultar a la compañía de construcción de ferrocarriles más importante de China, China Railway Engineering Corp. (CREC), la cual hizo el estudio de factibilidad para el proyecto ferroviario. Arbache le dijo a Reuters que “el proyecto se detuvo, porque era extremadamente costoso y el estudio de factibilidad resultó muy insatisfactorio. En estos momentos el ferrocarril no forma parte de los planes del gobierno. Los desafíos de ingeniería eran absurdos”, y las pláticas sobre una ruta alternativa por Bolivia están solo en estado “embrionario”. Reuters no lo citó de forma imprecisa; Arbache tuiteó la nota de Reuters.

Este desafortunado espécimen de economista, en cuya carrera cuenta además el fungir como economista principal del Banco Mundial para la Región de África, es además secretario ejecutivo del Fondo de Inversiones Brasil-China, al cual el gobierno de Temer se está dirigiendo desesperadamente en búsqueda de financiamiento, incluso para su proyecto de privatización de la compañía eléctrica nacional de Brasil, Eletrobras.

Está claro que China le manifestó al gobierno brasileño que considera de importancia estratégica el tren transcontinental, sin imponerle ninguna ruta específica a las naciones participantes en el proyecto.

“Brasil confirmó su interés en el ferrocarril amazónico que China financiará”, informó la agencia noticiosa china Xinhua, el 8 de febrero, cuando informó que en una entrevista con esta agencia, Arbache “reiteró el ‘firme respaldo al proyecto’ de parte del gobierno brasileño, dado a que ve sus vínculos económicos con China como ‘de extrema importancia’ ”.

“China es nuestro mayor socio comercial y se ha convertido en el socio más grande para las inversiones. Esto es muy importante para el gobierno brasileño”, dijo Arbache, aunque por otro lado repitió su cinismo sobre las tres rutas que están planteadas.

El jueves 15, el diario chino en inglés Global Times informó que había recibido una declaración de la Embajada de China en Brasilia, en la que informa que “China, Brasil y Perú han llegado a un acuerdo de cooperación que implica una nueva red ferroviaria de 5,000 kilómetros entre Brasil y Perú, que abrirá una nueva ruta de comercio entre China y Sudamérica sin tener que pasar por el Canal de Panamá”. La embajada señaló que funcionarios brasileños y funcionarios peruanos han “elogiado mucho la labor ‘profesional y eficiente’ hecha por el equipo chino que preparó el informe final de factibilidad”, según informa Global Times. “Para la siguiente etapa de desarrollo, los dos países latinoamericanos estudiarán e investigarán en detalle asuntos referentes al financiamiento de la construcción y a la sustentabilidad de la línea ferroviaria, dice la declaración. Cuando se complete esa parte del proceso, seleccionarán ‘rutas importantes para promover el proyecto ferroviario en cada etapa’ ”, agrega la nota de Global Times.

“Las compañías chinas respetan la disposición de los países participantes y cooperarán con ellos en las labores pertinentes”, afirmó la embajada china en Brasilia.