El “Efecto Houston” en México; la compasión por el prójimo

26 de septiembre de 2017

26 de septiembre de 2017 — Hugo López, miembro de la Junta Internacional de los Comités Laborales, del estado de Sonora, en el norte de México, mandó un informe en donde destaca la manifestación del efecto Texas, “a la mexicana” —en referencia a la calurosa respuesta solidaria que se vio entre la población texana en torno a la catástrofe de Houston— luego del terremoto que sacudió a varios estados de México el 19 de septiembre, y frente al cual la población ha respondido con una admirable solidaridad, patriotismo, unión y compasión hacia el prójimo. Una maestra del Campus de Ciudad de México del Instituto Tecnológico de Monterrey (TEC), donde murieron 5 personas, dijo algo parecido.

Personas de todos los estados del país están acudiendo de inmediato para ayudar en las operaciones de rescate, y la Cruz Roja Mexicana ha organizado centros de recolección en todos los estados del país donde tiene operaciones. La gente se ha incorporado a diversas tareas y en equipos, trabajando juntos, ayudan a remover los escombros, “hasta 50 gentes cargando una pedazo de techo de concreto... es impresionante”, comenta López. Y lo que se escucha es “¡Sí podemos!”. Ayer cuando el cuarto remolque de la Cruz Roja salió de Hermosillo, Sonora, en dirección a la Ciudad de México, el personal de la institución y los voluntarios allí reunidos que lo despidieron cantaban “Cielito lindo...canta y no llores”.

López también señaló el ejemplo conmovedor del ejército y del personal de rescate que en cierto momento entonaban el himno nacional de México en honor a las víctimas, al llegar al punto en que deciden conjuntamente que cesen las operaciones de rescate y que ya es hora de traer la maquinaria pesada para mover los escombros. Es importante señalar que esto solo sucede, como lo ha subrayado el Presidente Peña Nieto, cuando se determina que no quedan víctimas con vida en un lugar dado.

Llegaron a México equipos de rescate de Japón, Israel, El Salvador, Chile, Brasil, Francia, y Estados Unidos, entre otros, y cuando estos llegan uniformados al aeropuerto de la ciudad, dice López, “la gente los aplaude”. Luego de que un equipo japonés de rescate logró sacar a una persona con vida, todos hicieron fila y se quitaron sus cascos en señal de respeto mientras a esta persona la transportaban en camilla. La gente que está en las operaciones de rescate, cuando se toma unos minutos para comer algo, y no pueden reincorporarse a las operaciones de rescate en ese lugar, se muestran sumamente afligidas, tanta es su determinación para participar en este esfuerzo.

La profesora del TEC conmovida comentó: “Estoy completamente orgullosa de mi gente: alumnos, profesores, personal de seguridad, de intendencia, personal administrativo y directivos que contribuyeron de muchas y muy variadas maneras ante este terrible evento que nos ha puesto de luto. Pero seguimos de pie, seguimos trabajando desde nuestros hogares compartiendo información oficial, tranquilizando a estudiantes y padres de familia, pendientes de nuestros chats y correos, visitando nuestra amada institución para ayudar en las labores de recolecta de suministros para las comunidades más afectadas. Qué viva el Tec de Monterrey, que viva México. Gracias a todos los que nos están apoyando, jamás lo olvidaremos”.