Después de la inundación de Houston, se presentan 1,000 personas para conmemorar el discurso de Kennedy sobre la Luna

16 de septiembre de 2017

Por Kesha Rogers

14 de septiembre de 2017 — “Decidimos ir a la luna. Vamos a ir a la luna en esta década y vamos a hacer otras cosas, no porque sea fácil, sino porque es difícil...”.

El martes 12 de septiembre marcó el 55avo aniversario del “Discurso sobre la Luna” del Presidente John F. Kennedy en el estadio Rice. Para celebrar este acontecimiento histórico que inspiró a muchos, se reunieron casi 1,000 personas en la sala de conciertos Stude del campus de la Universidad Rice. El acto para conmemorar esta fecha histórica se tituló “Fracasar no es una opción: Personifiquemos el manifiesto, No hacemos esto porque sea fácil, sino porque es difícil”. El orador invitado fue el astronauta del Apolo 13, Fred Haise. Ellen Ochoa, directora del Centro Espacial Johnson, también habló durante una sesión moderada de preguntas y respuestas junto con Haise.

En su discurso de apertura el presidente de la Universidad Rice, David Leebron, citó precisamente estas palabras, pronunciadas por el presidente John F, Kennedy en su primera conferencia en la Universidad Rice el 12 de septiembre de 1962:

“Nos reunimos en una universidad destacada por su conocimiento, en una ciudad destacada por su progreso, en un estado destacado por su fortaleza y estamos necesitados de las tres cosas, porque nos reunimos en un momento de cambios y desafíos, en una década de esperanza y temor, en una época tanto de conocimiento como de ignorancia. Entre más aumenta nuestro conocimiento, más se revela nuestra ignorancia”. El señor Leebron explicó que después de que el huracán Harvey devastó la región de Texas, tal y como Irma lo ha hecho con la costa de Florida, esas palabras de John F. Kennedy eran tan pertinentes actualmente como lo fueron cuando fueron escuchadas por primera vez hace 55 años.

El astronauta Fred Haise de 84 años de edad, pronunció un discurso imponente a una multitud apiñada que excedió con mucho todas las expectativas de asistencia. Habló sobre la historia del programa lunar tripulado de Estados Unidos y la historia angustiosa de la misión del Apolo 13 de 1970. El coronel Haise era el piloto del Modulo Lunar del Apolo 13. La misión del Apolo 13 era alunizar en la zona Fra Mauro de la Luna, pero una explosión a bordo de la nave espacial forzó a la tripulación a circunnavegar la Luna sin alunizar, y el sitio de Fra Mauro fue reasignado al Apolo 14. Al hablar sobre su experiencia a bordo del Apolo 13, Haise recordó las trágicas pérdidas de vida en el Apolo 1 en 1967, después de que se incendió la cabina de la nave espacial cuando estaba en el sitio de lanzamiento, donde murieron los tres astronautas. Las lecciones que se aprendieron de este hecho trágico, y el compromiso que se tomó entonces de “fracasar no es una opción”, salvó la vida de Haise y sus compañeros de tripulación después, como él explicó. El sacrificio de los que perdieron sus vidas antes, pudieron haber salvado las vidas de otros después de ellos.

Yo creo que esta es una lección destacada hoy. ¿Aprenderemos la lección de Harvey? ¿Construiremos la infraestructura que necesitamos para asegurar que no se pierda ni una sola vida más, debido a los errores y la negligencia producida por el hombre? Tanto se ha perdido, tanto se ha sacrificado. ¿Cómo habremos de corregir los males y hacer los nuevos descubrimientos que van a garantizar un mejor futuro?

Yo le pregunté al coronel Haise sobre las lecciones que pudiéramos aprender del programa espacial y los Apolo, que nos pudieran ayudar a guiar a la nación en este período de crisis después de los huracanes. En su respuesta puso de relieve la importancia de tener al líder correcto, la necesidad del trabajo en equipo para reconstruir y desarrollar la infraestructura, y la necesidad de poner los recursos financieros totalmente adecuados en esta reconstrucción, que solo pueden provenir de una misión federal, del tipo que entendió Kennedy eran necesarios para que el Apolo fuera un éxito. Durante la sesión de preguntas y respuestas, mientras parecía que Ochoa seguía a pie juntillas la línea del viraje cada vez mayor de la NASA hacia depender de los vuelos espaciales privatizados, el coronel Haise destacó sin rodeos que las compañías privadas solo existen gracias a la NASA y que, a diferencia de la NASA, si no obtienen ganancias cesan de tener una misión.

El coronel Haise concluyó destacando la cualidad única de los seres humanos de hacer descubrimientos, a diferencia de cualquier animal. Ningún cerdo o delfín puede construir una nave espacial, dijo, pero nosotros si podemos. Su discurso recibió una ovación de pie y al salir, los asistentes estaban muy inspirados con grandes esperanzas sobre el futuro.