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La cumbre del BRICS señala el rumbo

4 de septiembre de 2017
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La cumbre de los dirigentes del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, y Sudáfrica) en el formato ampliado a invitados de otros dirigentes del mundo. (Foto: en.kremlin.ru)

4 de septiembre de 2017 — Un mundo amenazado con el peligro actual de una guerra nuclear, acentuado con la reciente sexta prueba de una bomba nuclear de Corea del Norte este fin de semana, y con la devastación económica a causa de no invertir en la necesaria infraestructura y los avances científicos, como se muestra en Texas y toda la costa norte del Golfo de México, haría bien en remachar su atención en la cumbre del BRICS, del 3 al 5 de septiembre, que acaba de iniciar en Xiamen, China.

El Presidente de China, Xi Jinping, anfitrión de la cumbre, señaló que “la paz y el desarrollo”, y no “el conflicto y la confrontación”, son los programas que necesita el planeta. Se refirió a los “crecientes riesgos financieros” que enfrenta el mundo bajo el actual sistema financiero, e instó a que más bien “debemos procurar el desarrollo impulsado por la innovación”. Para lograr esto, puso el ejemplo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, y atacó el chisme de que esta se trata solo de otro más de los esquemas de dominación geopolítica:

“Permítanme dejar esto en claro: la Iniciativa de la Franja y la Ruta no es una herramienta para promover ninguna agenda geopolítica, sino una plataforma para la cooperación práctica. No se trata de un esquema de ayuda extranjera, sino una iniciativa para el desarrollo interconectado que plantea amplias consultas, contribución conjunta y beneficios compartidos. Yo estoy convencido que la Iniciativa de la Franja y la Ruta servirá como una nueva plataforma para que todos los países logren una cooperación en que todos ganan”.

Y para los que dudan de todo, ahí está el logro fenomenal de China, que todavía está en marcha, de sacar de la pobreza a más de 700 millones de personas de su propio pueblo, y sus esfuerzos por hacer lo mismo en las zonas más empobrecidas del planeta, como África, Haití, y demás.

Rusia, con su Presidente Vladimir Putin, comparte plenamente este compromiso de Xi Jinping hacia una cooperación en la que todos ganan, y del tácito concepto de la creatividad humana que lo impulsa. En un diálogo que sostuvo el Presidente Putin el 1 de septiembre con más de un millón de jóvenes estudiantes en sus salones de clase en 24 regiones de Rusia, planteó el concepto con elocuencia y simplicidad:

“La meta de ustedes no es solo hacer algo nuevo. Eso no falta decirlo. Será ciertamente algo nuevo con base en lo que se creó antes. La meta de ustedes es dar un paso más adelante... Ustedes que comienzan una nueva vida, deben de tener en mente esto, estar concientes de esto y no solo ser mejor que las generaciones anteriores, sino hacerlo mejor en un nivel superior... Para que nosotros podamos mantener nuestra soberanía, y hacer mejor que hoy las vidas de nuestro pueblo y de las generaciones futuras, de sus hijos y de sus nietos, es imperativo hacer nuevos avances cualitativos”.

Este es el motivo, por lo tanto, de que Lyndon LaRouche siga señalando el papel de liderazgo global que aportan hoy día Rusia y China, y de la necesidad de que Estados Unidos se integre plenamente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Del mismo modo que hay también un motivo por el cual el imperio británico está empedernido en combatir a esas dos naciones hasta la aniquilación, así como de acabar con el gobierno de Trump en Washington para que no cumpla con su promesa de mejorar los vínculos y cooperar con Rusia y China. Porque el concepto que presentó Putin a esos millones de jóvenes rusos, es la piedra angular sobre la cual se fundó Estados Unidos mismo.