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Apoyen al asediado Presidente a que elija los grandes proyectos y no la Guerra

8 de agosto de 2017
El Presidente Donald J. Trump, 22 de julio de 2017 (Foto oficial de la Casa Blanca, por Andrea Hanks)

8 de agosto de 2017 — Hasta ahora, el documento más importante que se ha producido sobre el “Rusiagate”, el ataque al Presidente Trump que ha lanzado a los dirigentes políticos de Estados Unidos a una cacería de brujas macarthista y belicista contra Rusia, es el informe del 24 de julio que publicó el grupo de Veteranos Profesionales de la Inteligencia por la Cordura (VIPS, en sus siglas en inglés). A pesar de que este grupo de profesionales de la inteligencia íntegros y de gran competencia han probado que las comunicaciones de la computadora del Comité Nacional Demócrata no fueron hackeadas por nadie, sino que fueron intervenidas desde adentro, todavía los medios noticiosos no han informado sobre esto ni de que todo el Rusiagate se basa en fraudes.

Ayer, un representante de EIR intervino en un las discusiones de un panel de expertos de un importante centro de estudios de Washington, el Centro Wilson, sobre las relaciones entre Rusia y Estados Unidos y la presunta “interferencia rusa” en las elecciones de Estados Unidos; ninguno de los panelistas conocía el informe del VIPS, el cual demuestra que todo lo que estaban discutiendo era una farsa. Por fortuna, después de la intervención los panelistas se abrieron a discutir el informe.

El “Rusiagate” es una farsa británica, iniciada por las agencias de inteligencia británicas desde que surgió Donald Trump como candidato presidencial en el 2015. Tiene el objetivo de continuar e intensificar el programa de Barack Obama de confrontación militar con Rusia y con China, a través de quien hubiera sido la Presidente de la guerra, Hilary Clinton, y cuando eso fracasó, para tratar de sacar al Presidente Trump del cargo y espolear al Congreso para crear la histeria contra Rusia.

De este modo, la semana pasada el Congreso aprobó de manera abrumadora varias sanciones en contra de Rusia, en una medida que además le arrebata la Presidente las facultades constitucionales para conducir la política exterior, y los cinco senadores y representantes que votaron “no” a las sanciones, han sido sometidos a despiadados ataques por los medios noticiosos y por sus colegas.

La amenaza de una guerra nuclear está ahí, y los imperialistas británicos están muy contentos. Nada más vean la revista Economist, el semanario vocero de la City de Londres que publica esta semana un “relato hipotético” detallado de una guerra termonuclear en 2019 debido a la crisis de Corea del Norte, en la cual mueren muchos millones de personas pero Europa no se mete para nada.

El Presidente Trump, a pesar de estar bajo ataque constante y rodeado de escenarios de guerra, sigue procurando todavía una política de cooperación con Rusia y con China para acabar con el terrorismo y las guerras de cambio de régimen, e incluso para cooperar en el progreso económico.

La EIR y LaRouchePAC están respaldando al Presidente en esto, haciendo que se conozca el informe del VIPS sobre el fraude del “Rusiagate” en toda discusión política y cabildo abierto que se realice en todo Estados Unidos, así como mediante la difusión de la idea de las “Cuatro Leyes” de LaRouche para iniciar un verdadero auge económico, comenzando con la reinstitución de la ley Glass-Steagall y la creación de una institución de crédito nacional para financiar los grandes proyectos de infraestructura y de las manufacturas.

L “Iniciativa de la Franja y la Ruta” de China se está convirtiendo en un enorme arreglo de grandes proyectos de infraestructura por toda Eurasia y África, con tanto financiamiento productivo de parte de China, Rusia y de Japón, que hay todo el espacio del mundo para que Estados Unidos se una y que haga realidad la construcción de su propia infraestructura económica tan necesaria. El Presidente Trump y el núcleo de sus funcionarios no ven claramente como hacer esto, en especial con todos los ataques bélicos constantemente encima de ellos.

La ciudadanía de Estados Unidos se tiene que movilizar con nosotros, por lo tanto, para derrotar esa farsa monstruosa del “Rusiagate” y para darle a la presidencia una estrategia para reconstruir la economía que pueda tener éxito.

Sign our Petition: Congress, Suck it up & Move On—
It's time to Rebuild the Country