Tillerson sigue adelante con la cooperación con China y Rusia

3 de agosto de 2017

3 de agosto del 2017 — A pesar de las sanciones en el Congreso y otros puntos de tensión, el Secretario de Estado de EU, Rex Tillerson, planteó el compromiso del gobierno de Trump de seguir cooperando en donde sea posible y evitar el conflicto donde sea necesario, con Rusia y China, ahora que los países enfrentan un nuevo “punto de inflexión” en la historia mundial.

Tillerson se reunió con periodistas en el Departamento de Estado el martes 1 de agosto para actualizarlos y clarificar la naturaleza de la política exterior del gobierno de Trump. Dijo que viendo 50 años en retrospectiva, se produjo un cambio importante cuando se desplomó el comunismo en Europa, y que ahora enfrentamos un “punto de inflexión” debido a la dramática expansión del papel de China en el mundo. Reafirmó el compromiso del gobierno con “America tiene que volver a ser grande”, pero señaló que cuando Trump dice “America primero” no se está refiriendo a “Estados Unidos sólo”. Tillerson enfatizó que, a pesar de las dificultades y los desacuerdos, el gobierno está comprometido a buscar soluciones mutuamente beneficiosas y pacíficas a estas dificultades.

Tillerson dijo que el combate al terrorismo es “un área de interés mutuo” y le dijo a los reporteros que “estamos comprometidos a estabilizar Siria, después de la batalla para derrotar al EIIS” y agregó que Estados Unidos favorece “una Siria unificada, no dividida” así como también la elaboración de una nueva constitución, elecciones libres y justas y un nuevo liderato político.

Dijo que tanto Estados Unidos como Rusia están comprometidos a derrotar al EIIS y sus aliados, y comprometidos con la estabilidad futura de Siria. Agregó que el gobierno encuentra “inaceptable” el apoyo ruso a que continúe indefinidamente Bashar al Assad en el gobierno sirio, y que las fuerzas iraníes tienen que abandonar el territorio sirio, “y nuestra perspectiva sigue siendo que el régimen de Assad no debe tener ningún papel en un futuro en el gobierno de Siria”. Explicó que “estamos abiertos a la secuencia de todo esto, siempre y cuando esto sea a lo que se llegue al final”. De nuevo, estamos trabajando estrechamente con Rusia y otras partes para ver si podemos acordar cuál es la mejor vía para estabilizar a Siria, en un mundo posterior al EIIS, crear zonas de estabilización y líneas de distensión que se puedan mantener y después crear condiciones para el proceso político que está desarrollándose en Ginebra”. Dijo que la creación de una zona de distensión en el suroeste de Siria, creada por Rusia, Estados Unidos y Jordania, fue “una pequeña medida de éxito” que se tiene que reproducir por toda Siria.

Al hablar sobre China, Tillerson dijo: “¿Cómo debemos definir esta relación [con China] y cómo podemos garantizar que continúe la prosperidad económica en beneficio de ambos países y el mundo, y que donde haya diferencias —porque vamos a tener diferencias, tenemos diferencias— que podamos abordar estas diferencias de una forma que no lleve a un conflicto abierto?

“Esta relación está sometida a prueba en cosas como la situación en Corea del Norte” dijo. “¿Podemos trabajar juntos para abordar esta amenaza global en donde tenemos un objetivo en común? Y en donde tenemos diferencias, en el Mar de China Meridional, y tenemos también algunas diferencias sobre el comercio que hay que tratar, ¿podremos trabajar diluyendo esas diferencias en una forma que no lleve a un conflicto abierto y se puedan encontrar soluciones que son necesarias que nos sirvan a ambos?

Tillerson discutió después la tensión en las relaciones con Rusia en torno a Ucrania, los compromisos con la OTAN, el Medio Oriente, la seguridad cibernética, Irán y la disputa entre los Emiratos Árabes Unidos y Catar, los carteles de las drogas y las dificultades internas del gobierno de Trump. En cada instancia, subrayó que se trata de trabajar para cooperar en nuestros objetivos comunes y evitar el conflicto tanto con nuestros “aliados y socios” como con “nuestros adversarios”.