Brennan, Rice y Power, “¡enciérrenlos!”, dice David Stockman

28 de julio de 2017

27 de julio de 2017 — En su columna publicada en antiwar.com del 24 de julio, el ex Director de Presupuesto de Reagan, David Stockman, atacó violentamente “la cacería de brujas implacable que ha desatado el Washington Imperial en contra del Presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, elegido legítimamente”.

“Esta campaña de mentiras, filtraciones y rusofobia es obra de los principales asesores sobre seguridad nacional de Obama, que descaradamente abusaron del aparato de vigilancia de Washington para desacreditar a Trump y para, en los hechos, anular el proceso democrático en Estados Unidos”, escribe Stockman. Ahora, no son solo las libertades individuales las que están amenazadas sino que “todo el debate público ha sido secuestrado por las fuerzas en la sombra del Estado Profundo y sus artesanos y colaboradores en los medios”.

Señala que la evidencia creciente apunta al último director de la CIA de Obama, John Brennan, su asesora sobre Seguridad Nacional, Susan Rice y a la embajadora ante la ONU, Samantha Power, como los que desenmascararon ilegalmente las intercepciones de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por siglas en inglés) en la Torre Trump; ellos son los creadores de la “narrativa sobre la interferencia rusa”, los orquestadores de “una campaña sistemática de filtraciones y falsos informes de inteligencia durante la transición presidencial, todo diseñado a deslegitimar a Trump incluso antes de que tomara posesión”.

“Así que, hay que encerrar a esos tres, absolutamente. Pero la solución más urgente sería sacar a la luz pública todas las insinuaciones, conjeturas, evaluaciones, medias verdades y parloteos de inteligencia en las que se basa toda la narrativa falsa sobre la interferencia y colusión con Rusia.

“Planteado en otros términos, la cacería de brujas del Rusiagate nunca hubiera tomado impulso si no se hubiera podido esconder detrás del enorme aparato de inteligencia de la nación y del absurdo sistema de secretos e información clasificada” argumenta Stockman.