Los créditos incobrables en bancos estadounidenses al borde de la zona de peligro

19 de junio de 2017

19 de junio de 2017 — Un artículo de Álvaro Vargas Llosa, del Centro por la Prosperidad Global, publicado en theindependent.com se titula “¿Tenemos enfrente otro estallido de la burbuja financiera?”. Destaca un hecho que anteriormente solo había cubierto bajo un velo color de rosa el American Banker. “Capital One, uno de los mayores acreedores de préstamos de alto riesgo (en particular mediante tarjetas de crédito y préstamos para autos), tuvo que poner en el renglón de incobrables una gran cantidad de deuda, para un total de más del 5% de sus préstamos por cobrar, el nivel que solía considerarse el umbral de un territorio muy peligroso”.

Capital One tiene $237 mil millones de dólares en depósitos y $357 mil millones en activos. Vargas Llosa sugiere que no es el único. “Estos síntomas apuntan a riesgos que no son muy diferentes por su naturaleza a lo que había venido sucediendo antes del derrumbe financiero relacionado a los bienes raíces. Los bancos han empezado a reducir sus préstamos corporativos pendientes por primera vez desde esa crisis. El total de préstamos de los 15 bancos regionales más grandes de Estados Unidos en el primer trimestre del 2017 fue $10 mil millones de dólares menos que en el trimestre anterior, un revés muy significativo en la tendencia. Standard and Poor le redujo la calificación a 1,088 compañías en Estados Unidos el año pasado y los analistas predicen una ola de incumplimientos en la deuda chatarra, algo que quizás abarque a una de cada cuatro compañías que emiten deuda de alto rendimiento.

Eso podría ser una cuarta parte de los $1.6 billones de dólares en la deuda de alto rendimiento morosa. La de alto rendimiento es parte de los $14 billones de la burbuja de deuda corporativa de EU, que solo del 2010 a la fecha se ha inflado en $7 billones, o sea, se ha duplicado. Además de esto, Vargas Llosa enumera la deuda con tarjetas de crédito que está por arriba del billón de dólares y que ahora muestra mayores señales de peligro; los préstamos automotrices que están a un nivel sin precedentes de $1.2 billones [con otros $359 mil millones en valores con base en éstos] y los préstamos estudiantiles con otros $1.4 billones. “Uno no puede predecir exactamente cuándo va a estallar la burbuja o qué parte del sistema financiero va a ser el epicentro del terremoto. Pero... las principales culpables serán las políticas irresponsables que se suponía que iban a evitar que se formaran burbujas en un futuro y que crearon la tormenta perfecta de incertidumbre moral, dinero fácil y crédito barato, una vez más”.