LaRouche: Crédito federal para la crisis de transporte de Nueva York, ya; la economía nacional está en juego

13 de junio de 2017
Miembros de la Junta Nacional de Transporte y Seguridad (NTSB en sus siglas en inglés) de Estados Unidos, inspeccionan los vehículos involucrados en el fatal choque de trenes del Metro Norte, en Valhalla, Nueva York. el 4 de febrero de 2015. (Foto de la NTSB).

13 de junio de 2017 — El electorado estadounidense ha estado esperando por seis meses a que el Presidente Donald Trump y los demócratas actúen: que fluya el crédito federal para renovar la infraestructura del país en un nivel superior. Ha habido promesas, pero no crédito, ni tampoco un diseño de cómo se empleará.

La mayor parte de la infraestructura económica estadounidenses del siglo 20 no solo se está “desmoronando” calladamente; amenaza con cobrar vidas. El caso más peligroso es la crisis de la desintegración del transporte que golpea a más de 20 millones de personas en la zona metropolitana de Nueva York. El “verano de infierno” que ya empezó en las arterias de transporte de Nueva York amenaza realmente a toda la economía de Estados Unidos.

El director fundador de EIR, Lyndon LaRouche, le puso un punto final a toda esa “plática” sobre infraestructura. “Tiene que haber financiamiento del gobierno federal de inmediato para construir la nueva infraestructura de la Ciudad de Nueva York”, dijo LaRouche. “El gobierno federal se tiene que poner a cargo de esta crisis; es la única fuente para inyectar una forma de crédito ordenadamente para este problema. Se trata de una gran crisis nacional, la economía de Estados Unidos depende de que se resuelva. Ya hemos tenido suficiente plática sin ningún detalle, sin que llegue ningún tipo de pago real.

“Pónganlo sobre la mesa; los fondos y el empleo de los fondos, ya”.

Mientras que los demócratas han consumido al gobierno con el “Rusiagate”, la conspiración para sacar al Presidente de su cargo por buscar una relación de cooperación con Rusia. El testimonio del despedido jefe del FBI, James Comey, dejó muy en claro de lo que se trata todo ese asunto: un intento de poner una trampa bien montada de las agencias de inteligencia para deponer al Presidente; en las palabras de un veterano político, se trata de una “nadaburguesa” para un Congreso totalmente distraído.

Hay que acabar ya con el “Rusiagate”. La Casa Blanca y el Congreso tienen que apretar el paso para impedir que la economía se colapse y que los estadounidenses se empobrezcan aún más y mueran. Hay que restablecer la Ley Glass-Steagall para que los bancos presten. Establecer una institución de crédito nacional para construir lo que se tiene que construir; ya sea un banco nacional hamiltoniano para la infraestructura y las manufacturas, o una nueva Corporación Financiera para la Reconstrucción copiada de la que hizo Franklin Roosevelt, o una agencia que subvencione los proyectos con fondos federales. E invitar a cooperar a los campeones de las nuevas plataformas de infraestructura, la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.

Si no se toman estas medidas, dijo LaRouche, “todos los sueños de reconstruir a la nación están muertos”.