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“El futuro que nace hoy: integración e infraestructura” para elevar al mundo

31 de may de 2017
El Presidente de Kenya, Uhuru Kenyatta, inauguró el 31 de mayo el ferrocarril de trocha estándar de 472 kms entre el puerto de Mombasa en el Océano Índico y Nairobi, viajando en el servicio de pasajeros inaugural Madaraka Express. (Foto www.railwaygazette.com)

31 de mayo de 2017 — Del 1 al 3 de junio se llevará a cabo el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (FEISP), organizado por el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien fuera el invitado de honor hace dos semanas en el Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional en Pekín. TASS publicó una reseña de la reunión en San Petersburgo, titulada “El futuro que nace hoy: proyectos de integración e infraestructura en Eurasia”. Destaca el hecho de que una importante configuración de naciones se están juntando para llevar a cabo proyectos a gran escala, con una “perspectiva global” para el biene de todos: la Unión Económica Eurasiática (UEEA), la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) y la Iniciativa de la Franja y la Ruta, más tres naciones del grupo BRICS. Se destacan proyectos específicos, tales como el Cosmódromo de Vostochny, en el cual Japón ha mostrado interés de participar; y el “Polígono Oriental”, el programa de conectividad del Lejano Oriente en el que se cuenta el Ferrocarril Transiberiano (TransSib), la Línea Troncal Baikal Amur (BAM), cruces fronterizos regionales y puertos oceánicos.

La reunión de San Petersburgo es ahora la “nueva norma” optimista en Eurasia, encabezada por China y Rusia; y el cuadro se completa con otras partes del mundo. Mañana en África, se inicia el Ferrocarril Nairobi-Mombasa, cuyas 480 millas se consideran como el primer enlace del futuro corredor del África oriental. “Conectando las naciones, prosperidad de la gente”, es el lema de las locomotoras de la nueva línea keniana.

Ciegos ante esta realidad de realineación global para el desarrollo, lo que es peor, con todo el odio hacia esa realidad, se encuentran las fuerzas políticas en movimiento que tratan de impedir su éxito, desplegados principalmente por la pandilla depravada del imperio británico. Hay una evidente desconexión entre la realidad y las propuestas de los atlanticistas. Desde Europa salen ataques continuos al Presidente Trump, y al electorado estadounidense por llevar a Trump a la Presidencia, y contra la oposición de Trump al genocidio verde y a la geopolítica de la OTAN. El lunes en Berlín, la Canciller Angela Merkel siguió con sus vituperios contra Estados Unidos que ya había manifestado la semana anterior en la reunión del G7. Ahora en su intervención ante una conferencia sobre desarrollo sustentable, dijo que ella sigue siendo una “atlanticista convencida” y que no se puede confiar en Estados Unidos. “Nosotros los europeos realmente debemos de tomar nuestro destino en nuestras propias manos”, sobre todo en cuanto a la política climática, dijo ella. Luego el martes 30 hizo un llamado para que Europa sea “proactiva en asuntos internacionales”. Y para rematar, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, atacó a Trump por sus políticas “miopes”, que han “debilitado” los intereses de Occidente y de la Unión Europea (UE).

Trump respondió el mismo día dos veces con sus tuits, pero el contexto va más lejos que un simple toma y daca. Lo que está en juego es la existencia de la Presidencia, la integridad de Estados Unidos como nación, y si se alineará o no, y pronto, con el nuevo paradigma del Puente Mundial Terrestre en que se está convirtiendo la Nueva Ruta de la Seda. El peligro y venalidad de los ataques contra Trump se muestran en un artículo de la revista alemana Spiegel Online del 20 de mayo, titulado “Es hora de deshacernos de Donald Trump”, donde presentan una diatriba histérica contra Trump (sin moral, sin metas, sin estrategia, sin cerebro, etc.). El artículo propone como derrocarlo, siguiendo el guión de la serie macabra de TV “Juego de Tronos”. Apelan a los medios informativos a “seguir diciendo las cosas como son: se tiene que sacar a Trump de la Casa Blanca. Rápido. Es un peligro para el mundo”. Traducido, este mensaje significa que una asociación entre Estados Unidos, Rusia y China, se reconoce como una amenaza mortal al imperio británico.

La verdad es que se puede inducir a pensar a la gente, y a vencer estas operaciones sucias, no importa que tan incesantes y peligrosas sean. Tenemos mucho trabajo especial por hacer. Un desafío importante es la crisis del transporte de la Ciudad de Nueva York que se encuentra en emergencia. Hay la amenaza de caso dentro de tan solo seis semanas, cuando se inician los urgentes trabajos de reparaciones, se van a restringir partes del servicio ferroviario entre Manhattan y Long Island y Nueva Jersey. Esto ocurre en el contexto en que toda la infraestructura básica de la región metropolitana está decrépita. El Proyecto Manhattan de LaRouche, presentará un plan general, medidas de contingencia y, sobre todo, un llamado a la acción nacionalmente para unirse a la realineación mundial de la Nueva Ruta de la Seda.

En el próximo número de EIR con fecha de 2 de junio, Diane Sare, del Comité Político de LaRouchePAC, tiene un artículo que concluye así:

“La Ciudad de Nueva York y las zonas contiguas tienen una gran densidad de gente capaz y de gente potencialmente capaz, por si hubiera un programa de emergencia para entrenarlos. Estas son las cosas que tiene que considerar con urgencia el pueblo de Estados Unidos, ni si Jared Kushner se reunió con el embajador ruso (lo cual, en cualquier caso, hubiera sido una buena idea).

“Las Cuatro Leyes de LaRouche proporcionan los parámetros para el programa de emergencia necesario. Ahora tenemos que reunir una comisión de expertos que complete los detalles, y de este modo transformar el modo en que piensan los neoyorquinos sobre la catástrofe actual. Recuerden, en chino, el símbolo para crisis y oportunidad, es el mismo”.