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Los británicos declaran que una guerra de agresión no es ilegal para Gran Bretaña

18 de abril de 2017
El primer ministro británico Tony Blair durante su intervención en el Centro para el Progreso Americano, en 2009. Foto: Center for American Progress CC-SA

18 de abril de 2017 — Los británicos han declarado abiertamente que una guerra de agresión podrá ser ilegal desde el punto de vista del derecho internacional, pero ¡no en el Reino Unido! El diario Guardian de Londres informó ayer que, en la demanda en contra de Tony Blair presentada por las víctimas de la guerra ilegal de Blair contra Iraq, donde le imputan a Blair que mintió a conciencia de que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva y luego lanzó una guerra de agresión contra una nación que en ningún modo amenazaba al Reino Unido, el abogado de la reina, Jeremy Wright, ha intervenido para que se deseche el caso. Su argumento es que Blair es inmune al procesamiento y, lo más increíble, porque una guerra de agresión no es un delito según el derecho británico. Ahí está.

El domingo 16, el diario Sunday Times de Londres alegaba que según fuentes “anónimas” de las fuerzas armadas de Estados Unidos les habían dicho que el Presidente Trump estaba a punto de lanzar una guerra preventiva de agresión contra Corea del Norte, con la fantasía de que con un ataque podrían eliminar toda la capacidad de armas nucleares de Corea del Norte. Cualquier persona en su sano juicio sabe que un ataque a Corea del Norte desataría una guerra que no solo cubriría de terror a toda Asia, sino que casi con toda certeza provocaría un holocausto nuclear. De hecho, el propio Trump y su Asesor de Seguridad Nacional, el general McMaster, dijeron el domingo que las presiones contra Corea del Norte no incluyen una acción militar.

Lyndon LaRouche señaló ayer que Vladimir Putin, en colaboración con China y potencialmente con Estados Unidos bajo el Presidente Trump, sería la persona indicada para alcanzar una resolución sensata para la crisis de Corea. De hecho, Putin había ya creado el germen de una solución durante la última década, al establecer una nueva instalación portuaria en la región nororiental de Corea del Norte, en Rason, y a través de ese puerto ha embarcado carbón ruso hacia Corea del Sur, en asociación con entidades estatales y del sector privado de Corea del Sur (Hyundai Marine, la siderúrgica estatal POSCO, y la compañía estatal ferroviaria KORAIL). Esta cooperación en el desarrollo conjunto de todos los países de la región, es la condición necesaria para resolver la crisis política y estratégica en la península coreana, y que podría conducir a una eventual reunificación. La Presidenta de Corea del Sur, recién procesada en juicio político, Park Geun-hye, por entregarse a los planes de Obama para iniciar una confrontación militar con China, había cerrado todas las medidas constructivas entre Seúl y los norcoreanos, y aceptó participar en la provocadora instalación de las defensas antimisiles de Estados Unidos, THAAD, en territorio de Corea del Sur, lo cual generó una grave desestabilización del equilibro de fuerzas y una provocación contra China y contra Rusia.

LaRouche había jugado un papel crucial en 1992, cuando se dieron pasos para resolver la enconada crisis coreana, bajo el Presidente Kim Dae-jung, cuando se abrieron las puertas de la Zona Desmilitarizada (DMZ, en sus siglas en inglés) el 18 de septiembre de 2002, y se reanudó la reconstrucción de las conexiones ferroviarias entre Corea del Norte y Corea del Sur. LaRouche había acuñado el concepto de una “Nueva Ruta de la Seda” en 1992, para construir vínculos ferroviarios de alta velocidad “desde Pusan hasta Rotterdam”. El Presidente Kim, de Corea del Sur, adoptó el concepto, y se refirió al plan ferroviario coreano como la “Ruta de Hierro de la Seda”. “Cuando el ferrocarril transcoreano esté conectado con el ferrocarril transchino o el ferrocarril transiberiano, un tren que salga de Londres podría llevar a Seúl y a Pusan vía París, Europa Oriental, Asia Central y Siberia o China”.

Pero esa era la época de George W. Bush y de Dick Cheney, quienes se metieron en medio para aplastar toda posibilidad de cooperación entre Corea del Norte y Corea del Sur, con la versión falsa de que Corea del Norte estaba desarrollando armas nucleares. Los inspectores de la Asociación Internacional de Energía Atómica (IAEA, en sus siglas en inglés) fueron luego obligados a salir, y entonces el Norte comenzó, ahora sí, su programa de armas nucleares, al punto en que ahora han producido entre 10 y 20 bombas nucleares. Luego de observar lo que Bush y Cheney hicieron en Iraq, y lo que Obama hizo en Libia, cuando esas dos naciones aceptaron voluntariamente detener su programa de armas nucleares, solo para ser bombardeados hasta quedar en la edad de piedra, no hay ninguna posibilidad de que Corea del Norte entregue su programa de armas nucleares, a menos que Estados Unidos también acepte poner fin a sus amenazas de ataques militares y de derrocar al gobierno establecido para imponer un “cambio de régimen”.

¿Seguirá Trump órdenes de Londres? o ¿hará honor a sus promesas de campaña de buscar la amistad con Rusia y con China, a fin de acabar con la división del mundo, impuesta por el imperio británico, entre facciones beligerantes, en especial del Este contra el Oeste? En este momento existe la posibilidad de hacer realidad el llamado de LaRouche para un nuevo paradigma, basado en el desarrollo de todas las naciones, mediante el programa chino de la Nueva Ruta de la Seda.

Esto depende mucho de la capacidad del pueblo estadounidense, y de sus dirigentes, para identificar la mano imperial británica que está metiendo la cuña entre Estados Unidos y sus socios naturales, Rusia y China, con la disposición incluso de provocar una guerra nuclear global. En este momento decisivo de la historia, la civilización depende de la verdad y de la cordura. Como decía un cartel del mitin del Comité de Acción Política de LaRouche en Manhattan, este domingo 16: “Get Trump Back On Track — Maglev, Not War” (A encarrilar a Trump otra vez – Trenes de levitación magnética, no guerra).