La reunión del G7-plus sobre Siria no aprobó más sanciones contra Rusia

12 de abril de 2017

12 de abril de 2017 — La reunión sobre Siria que sostuvieron los ministros de Relaciones Exteriores en las márgenes de la reunión del G7 en Lucca, Italia, rechazó la exigencia británica de más sanciones contra Rusia. Esto sucedió a pesar de la campaña propagandística de Gran Bretaña, para dar la impresión de que el Secretario de Estado de EU, Rex Tillerson, marchaba a paso cerrado con el Secretario de Relaciones Exteriores británico, Boris “el verraco” Johnson, para exigir de inmediato más sanciones contra Rusia por su respaldo al Presidente de Siria, Bashar Assad. La reunión llegó a la conclusión de que el tema no se debería plantear hasta que no haya un investigación internacional sobre el incidente de las armas químicas. Rusia también ha pedido una investigación.

El secretario británico de Relaciones Exteriores, Johnson, hizo mucho ruido sobre las sanciones y sobre lo malucos que son los rusos, pero cuando se comenzó a despejar el humo y se quitaron todas los espejos del lugar, el 11 de abril, quedó claro que las sanciones no tienen apoyo entre los demás miembros europeos, en especial Alemania e Italia.

En la reunión, que solo duró una hora, participaron los ministros de los países miembros del G7, que este año preside Italia, además de Turquía, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania y Qatar. El anfitrión de la conferencia, el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Angelino Alfano, le dijo a la prensa después que “por el momento no hay consenso de que más sanciones sea un instrumento efectivo... Es patente que hay opiniones diferentes”.

“No tenemos un consenso sobre cómo utilizar las sanciones como instrumento para alcanzar metas. Italia siempre ha insistido en que las sanciones no pueden ser una meta última. Por eso es que estamos en contra de su extensión automática”.

Johnson fue el que planteó el tema, dijo Alfano. “Pero llegamos a la conclusión de que no debemos arrinconar a Rusia”. También el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Mar Ayrault, confirmó que fue Johnson el que planteó el asunto, y señaló que los diplomáticos no habían discutido el asunto a ninguna profundidad.

En las 24 horas antes de la reunión, la campaña de propaganda británica se desplegó a todo vapor, con una llamada telefónica de la primera ministra británica Theresa May al Presidente Donald Trump. Luego de la llamada, Theresa May emitió una declaración según la cual, “la primer ministra y el Presidente acordaron que ahora existe una ventana de oportunidad para persuadir a Rusia de que su alianza con Assad ya no es de su interés estratégico”, según lo publicó el portal electrónico oficial de la primera ministra. “La visita del Secretario de Estado de EU Tillerson a Moscú esta semana, es una oportunidad para avanzar hacia una solución que lleve a una solución política duradera”, dice la declaración. May también regañó a Trump sobre la “amenaza que plantea Irán en toda la región”. Sobre Corea del Norte, May y Trump “subrayaron la importancia de la comunidad internacional, incluida China, para poner presión sobre Corea del Norte para reducir la amenaza que plantea”, según la declaración de May. https://www.gov.uk/government/news/pm-call-with-us-president-trump-10-april-2017

El The Times de Londres informó que May también presionó para imponer más sanciones a Rusia, incluso a personalidades militares.

La declaración de la Casa Blanca sobre la conversación entre May y Trump no menciona nada de lo que dice la declaración de May. Incluso, no se publicó sino hasta la mañana siguiente, el 11 de abril, y también habla de la llamada de Trump con la Canciller alemana Angela Merkel. Trump solo dio las gracias por el apoyo de Alemania y del Reino Unido al bombardeo estadounidense contra Siria.