La mano británica está por todas partes en el ataque de Estados Unidos a Siria

7 de abril de 2017

7 de abril de 2017 — Las huellas británicas están por todas partes en la campaña orquestada para inducir a Trump a caer en la trampa suicida de lanzar un ataque en contra de las fuerzas armadas de Siria. Como es usual, a los británicos les gusta jactarse abiertamente de sus papelitos.

* La única información en el terreno que supuestamente documenta un ataque con armas químicas por parte de la Fuerza Aérea Siria, proviene del grupo Cascos Blancos, que fue creado por los británicos y es financiado hasta la fecha por el Ministerio de Defensa británico, entre otras fuentes, y que está completamente penetrado por los terroristas del Estado Islámico (EIIS) y de Al Nusra (el grupo ligado a al-Qaeda) dentro del país. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha denunciado en repetidas ocasiones a los Cascos Blancos como un frente de los terroristas, y lo mismo ha denunciado el senador estatal de Viriginia, Richard Black, y diversos funcionarios de inteligencia estadounidenses retirados.

La única otra fuente de “prueba” de que la Fuerza Aérea Siria utilizó armas químicas es el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que consiste de un solo individuo que reside en Londres, y que destaca por diseminar por todos lados información errónea.

* El Secretario de Defensa británico, Michael Fallon, le dijo a la cadena del gobierno británico, la BBC de Londres, que “el Secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, me consultó ayer en la noche sobre nuestra evaluación sobre la culpabilidad del régimen [de Assad] por el ataque con armas químicas, y nosotros revisamos la necesidad de entender y de enfrentar cualquier reacción probable de los rusos al ataque”. Fallon agregó que Mattis “me llamó luego más tarde para avisarme de la decisión del Presidente y de darnos la novedad del ataque, y nuestra primera ministra fue informada durante todo momento”. Fallon dejó en claro que el gobierno del Reino Unido le ha dado todo su apoyo a Estados Unidos por el ataque contra territorio de Siria.

* La BBC apenas si puede disfrazar su satisfacción petulante por el éxito británico. La presentadora de BBC America, Katty Kay tuiteó, en cuanto Trump hizo su anuncio por la noche: “Por cierto, qué mejor manera de arruinar una importante cumbre con China”.

* El semanario Economist de Londres, vocero del imperialismo británico por excelencia, informó felizmente: “Después del ataque, el romance de Rusia con Donald Trump está muerto. Una víctima secundaria del ataque estadounidense fue la ilusión de un acercamiento”.

* A principios de la semana, el representante David Nunes, aliado de Trump, fue forzado a recusarse de la investigación que realiza la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes sobre la vigilancia indebida y criminal en contra del equipo de Trump, luego de que la Comisión de Ética de la Cámara aceptó investigar las imputaciones presentadas contra él por el grupo “Citizens for Responsibility and Ethics in Washington (CREW)” (Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington). Este grupo está financiado por George Soros y otros agentes británicos de influencia en el equipo de Obama, y también había introducido una demanda contra Trump el 21 de enero, donde lo acusan de violar la prohibición constitucional que tiene un funcionario electo a recibir “emolumentos” de gobiernos extranjeros, debido a que funcionarios extranjeros se alojan en los hoteles de su propiedad.