Peligro y estúpido ataque a Siria: los británicos y neoconservadores engañaron a Trump

7 de abril de 2017

7 de abril de 2017 — El ataque con misiles crucero ordenado por el Presidente Trump contra la base aérea siria fue un acto “estúpido”, con base en mentiras descaradas que le vendieron a Trump los británicos y los neoconservadores que han penetrado su gobierno, y que no quieren ver que surja una alianza entre Estados Unidos, Rusia y China. Esta fue la evaluación de Lyndon LaRouche y de Helga Zepp LaRouche, quienes destacaron que la escandalosa y peligrosa violación del derecho internacional que le endosar a Trump, es parte también de la “revolución de color” que está ya a todo vapor, el golpe de Estado de Wall Street diseñado para tumbar su gobierno.

“Los británicos pusieron en movimiento esto contra toda la especie humana”, señaló Lyndon LaRouche específicamente.

Los ataques comenzaron a las 00:45 GMT del 7 de abril, en el momento en que se iniciaba el banquete oficial del Presidente Trump al mandatario visitante de China, Presidente Xi Jinping, luego de la primera fase de su reunión en la residencia de Mar-a-Lago, Florida. Después de la cena, Trump se retiró para hacer la declaración oficial del ataque contra Siria.

La acción que se calificó oficialmente como un ataque de “solo una vez”, se realizó desde los buques de la armada de Estados Unidos estacionados en el Mediterráneo, que lanzaron 59 cohetes crucero Tomahawk contra la Base Aérea de al-Shairat en Homs, Siria. El Departamento de Estado emitió una declaración en la que dice que se le dio aviso previo a Rusia en el contexto del acuerdo existente para evitar conflictos. Siria no fue informada directamente, pero se podría esperar que Rusia informó a Siria. El gobierno sirio informó que 6 soldados sirios fueron asesinados en el ataque.

En el anuncio de los ataques, el Presidente Trump estableció como un hecho supuestamente probado que “el dictador sirio Bashar al-Assad lanzó un horrible ataque con armas químicas contra civiles inocentes... No puede haber ninguna discusión sobre que Siria utilizó armas químicas prohibidas”. Estas son aseveraciones sin prueba que le pasaron a Trump como hechos, antes de que se realizara ninguna investigación competente por parte de la ONU o de ningún otro organismo. Diversas fuentes de inteligencia bien informadas le han dicho a EIR que la Fuerza Aérea Siria realizó realmente un ataque aéreo contra lo que ellos consideran un depósito de armas del Estado Islámico (EIIS), que resultó que tenía armas químicas pertenecientes a los terroristas, y que estos hechos son conocidos por las agencias de inteligencia de Estados Unidos, pero que no fueron reportadas verazmente al Presidente Trump.

En su breve anuncio Trump dijo también que “es del interés vital de la seguridad nacional de Estados Unidos prevenir y disuadir el empleo de armas químicas letales... Esta noche, llamo a todas las naciones civilizadas a unirse a nosotros en el objetivo de acabar la masacre y el baño de sangre en Siria”.

El Secretario de Estado, Rex Tillerson, alegó que Rusia no había cumplido en implementar el acuerdo de 2013 para destruir las armas químicas de Siria. “Es claro que Rusia ha fallado en cumplir con ese compromiso de 2013”, le dijo Tillerson a los periodistas en Florida. “Así que, o Rusia ha sido cómplice o Rusia ha sido incompetente en su capacidad de cumplir... Nosotros sentimos que el ataque fue proporcional”, agregó.

“Esto indica de manera clara que el Presidente está dispuesto a tomar acciones decisivas cuando sea necesario”, alegó Tillerson. “En ningún modo intentaría extrapolar que eso es un cambio en nuestra política o en nuestra postura con relación a nuestras actividades militares en Siria hoy. No ha habido ningún cambio en ese estatus”, agregó.

De acuerdo a un funcionario de la defensa de Estados Unidos, a quien cita la agencia Reuters, Trump preguntó primero el 5 de abril cuáles serían las posibles acciones militares, después de que las agencias de inteligencia le habían dado la línea de que las naves sirias estacionadas en la Base Aérea de el-Shairat habían lanzado gas sarín contra civiles.

No se ha presentado ninguna “prueba” pública. La única información pública se origina de los llamados “Cascos Blancos”, un grupo financiado por los británicos y con conocidos nexos con el Estado Islámico.