Británicos y adláteres no pudieron aprobar resolución para culpar a Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU, por ataques con armas químicas

7 de abril de 2017

6 de abril de 2017 — Estados Unidos, el Reino Unido y Francia convocaron a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU este miércoles 5, para promover la aprobación de una resolución apresurada y escrita atropelladamente en donde culpaban a Siria por el ataque con armas químicas que ocurrió el pasado 4 de abril en Khan Sheikhun, en la región Idlib de Siria. La resolución no fue aprobada; Rusia, China y Bolivia votaron en contra.

A pesar del hecho de que no hay evidencia concluyente que pruebe que las acusaciones de Occidente de que la Fuerza Aérea Siria llevó a cabo el ataque en donde murieron 100 personas, como lo tuvo que admitir hoy el Alto Representante de la ONU en funciones para Asuntos de Desarme, Kim Won-Soo, en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, esto no impidió que los representantes del Reino Unido, Estados Unidos, Francia y sus aliados, insistieran en que solo la Fuerza Aérea Siria posee la capacidad de lanzar un ataque de esa magnitud. Encabezados por el Reino Unido, acusaron también directamente a Rusia y China de complicidad, porque ambos habían vetado anteriormente resoluciones en contra de Siria.

Como lo señalara el enviado en funciones ante la ONU, Vladimir Zafronkov, en sus comentarios ante el Consejo de Seguridad de la ONU, la resolución presentada por los mencionados países se escribió claramente a grandes prisas, formulada de tal forma que implicaba que solo el gobierno sirio pudo haber llevado a cabo dicho ataque.

“¿Qué nunca revisan lo que escriben?”, le preguntó a los autores de la resolución. Es, dijo, ideológica, tendenciosa y se basa en una evidencia contradictoria de fuentes tan desacreditadas como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos con sede en Londres y los Cascos Blancos, reconocidos por estar conectados a las fuerzas de al-Qaeda. “Aprobar esto sería algo equivocado”.

La resolución después de expresar “indignación” y “horror” de que los sirios estén sufriendo ataques químicos, proclama arrogantemente una serie de ultimatos al gobierno sirio (ni una sola mención de los terroristas) exigiendo una información detallada de los planes de vuelo sirios y las operaciones aéreas del 4 de abril, reuniones con los oficiales de las fuerzas armadas “en no más de cinco días de la fecha en que se solicita dicha reunión” y un acceso completo a las bases pertinentes “desde las cuales el JIM [siglas en inglés del Mecanismo de Investigación Conjunto y el FFM [siglas en inglés de la Misión Indagatoria] creen que pudieron haber ocurrido los ataques con elementos químicos como armas” (énfasis agregado). El Secretario General de la ONU ordenó un informe al Consejo de Seguridad de la ONU cada 30 días informando sobre si Siria había aportado la información requerida.

En contraste, esta mañana, el viceministro de la Defensa de Rusia, general Igor Konashenkov, informó en detalle que una aeronave siria llevó a cabo un ataque aéreo en los suburbios orientales de Khan Sheikhun “para atacar un importante depósito de armamento de los terroristas y un conjunto de equipo militar. El territorio del depósito albergaba talleres de proyectiles cargados con agentes tóxicos”.

Como lo informó la Agencia de Noticias Árabe Siria (SANA), el viceministro de la Defensa de Siria, Faisal Mekdad, le dijo a la televisora panárabe Mayadeen que el gobierno de Assad ha aportado informes documentados a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW) y al Consejo de Seguridad de la ONU en las “últimas semanas” sobre el contrabando de material tóxico hacia el norte de Siria que realiza el Frente al-Nusra vinculado a al-Qaeda.