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El Instituto Schiller planea llevar a Estados Unidos al paradigma de la Nueva Ruta de la Seda esta primavera

marzo 20, 2017
El Secretario de Estado de EU, Rex Tillerson da la mano al Presidente Xi Jinping de China, antes de su reunión bilateral en Pekín, el 19 de marzo de 2017. [Foto del Departamento de Estado de EU]

20 de marzo de 2017 — La Presidencia de Donald Trump, vilipendiada (vigilada y espiada) por toda la casta dominante transatlántica, desde neoliberales hasta neoconservadores, está destrozando el viejo paradigma de la geopolítica, la globalización y la desindustrialización “verde”. La inteligencia británica y la élite del Consejo Privado de la reina, han reaccionado con insultos extremos a esto, y han enfocado la campaña tanto de las élites de la Unión Europea y las redes de Obama y Soros, para tumbar a Trump rápido por cualquier medio, ya sea enjuiciamiento, renuncia o asesinato.

Pero el nuevo paradigma —y la “nueva revolución industrial” que invocó Trump la semana pasada en Detroit— está llegando ya desde la Nueva Ruta de la Seda. China y las potencias euroasiáticas se lo ha ofrecido al Estados Unidos de Trump, con la gran iniciativa para construir grandes proyectos de una nueva infraestructura para la Tierra y par viajar a la Luna y a través del sistema solar.

Como lo señaló el Secretario de Estado de EU, Rex Tillerson, luego de su reunión con el Presidente de China, Xi Jinping, este domingo 19, Estados Unidos respalda las relaciones “basadas en el principio del no conflicto, no confrontación, respeto mutuo y cooperación donde todos ganan”. Y como le agregó en respuesta Xi, las relaciones “responsables ante la historia y las generaciones futuras”. Y la Nueva Ruta de la Seda ofrece este mismo nuevo paradigma para Alemania y el resto de Europa, que se halla ahora tan impactada y hostil porque el gobierno de Trump ha rechazado el dictado británico del “libre comercio”, ambientalismo y globalización.

Es fundamental que Estados Unidos tome un impulso para esto. Pero es necesaria una revolución política en Estados Unidos para hacerlo, mucho más de lo que puede ofrecer El Presidente Trump mientras combate los asaltos británico y de Obama. Dentro de los próximos 30 días, el Instituto Schiller se movilizará a través del eje del Proyecto Manhattan del movimiento de LaRouche, para llevar a Estados Unidos hacia el nuevo paradigma.

Se han planificado varias conferencias de importancia con el foco en la conferencia del Instituto Schiller del 13 y 14 de abril en la Ciudad de Nueva York. En éstas, se presentará un Diálogo de Filosofías, la verdadera coincidencia del confucianismo y del cristianismo, en particular; y el potencial histórico y estratégico del período que va desde ahora hasta la realización del “Foro de la Ruta y la Franja para la cooperación internacional” en Pekín los días 14 y 15 de mayo. La conferencia de Nueva York será un punto de inflexión importante en este proceso.

Entre los participantes se contará con tres prominentes autoridades chinas en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, expertos estadounidenses en infraestructura y personalidades políticas y líderes del movimiento de LaRouche, así como representantes diplomáticos. Como parte del diálogo cultural se destacará una noche de música.

El Proyecto Manhattan encabezará un empuje organizativo nacional unificado en Estados Unidos para catalizar la dinámica necesaria por medio de esta conferencia y las actividades asociadas, para fortalecer el potencial para la consolidación del Nuevo Paradigma que emana de Pekín.

Al mismo tiempo, se tiene que restaurar la ley Glass-Steagall en el Congreso para romper con la influencia del casino especulativo de Wall Street sobre la economía industrial de Estados Unidos que se encuentra estancada. La ley ya tiene 40 patrocinadores desde el 1 de febrero; se tiene que forzar una avance significativo para que se discute en el pleno. Los cambios en la misión de la NASA se tienen que llevar a un nivel superior, para iniciar un programa de emergencia para regresar a la Luna para desarrollarla como el trampolín de la humanidad hacia el sistema solar y el espacio profundo. Los planes de inversión de un billón de dólares en infraestructura de los que habla Trump se van a ir a pique sin la creación de una institución de crédito nacional para la infraestructura y las manufacturas, en base al modelo del Banco Nacional de Alexander Hamilton.

La vía para una revolución política para llevar a Estados Unidos hacia el nuevo paradigma, es el apoyo a la campaña nacional a favor de las Cuatro Leyes de LaRouche. El objetivo es llevar al Presidente Trump a que asuma un papel central en el Foro de la Franja y la Ruta en Pekín dentro de dos meses.