Prominente diario qatarí publica artículo editorial del Dr. Kedidi sobre la visión estratégica de LaRouche

2 de marzo de 2017

1 de marzo de 2017 — Enseguida reproducimos la traducción del artículo del doctor Ahmed Kedidi, que se publicó en árabe el 28 de febrero de 2017 en el prominente diario qatarí Al-Sharq (http://www.al-sharq.com/news/details/473796). También se publicó en varios otros periódicos y sitios electrónicos árabes. El doctor Ahmed Kedidi es un diplomático tunecino retirado; con frecuencia es invitado a dar conferencias en diversas instituciones árabes de estudios estratégicos. En las décadas de 1980 y 1990 participó en conferencias del Instituto Schiller, a partir de lo cual desarrolló una relación de amistad con Helga y Lyndon LaRouche. Asimismo, el doctor Kedidi ha firmado varias de las resoluciones internacionales del Instituto Schiller; actualmente reside en Qatar.

El sueño del político estadounidense Lyndon LaRouche se vuelve realidad un tercio de siglo después

Por Dr. Ahmed Kedidi

El acontecimiento estratégico internacional más importante que tuvo lugar la semana pasada, en mi opinión, es el llamado que hizo el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Lavrov, para crear un nuevo orden mundial que sustituya al viejo sistema, conocido como sistema transatlántico, y subrayó que a este sistema le llegó su fecha de caducidad. Es un sistema que se ha basado en el control que tiene Occidente sobre los medios de subsistencia del mundo. Este llamado lo hizo durante las sesiones de la conferencia internacional sobre seguridad que se llevó a cabo del 17 al 19 de febrero en Munich, Alemania, que contó con la presencia del vicepresidente de Estados Unidos y la Canciller alemana. Al mismo tiempo que sucedió esto, el Presidente de China presidió en Pekín la conferencia para la cooperación internacional en donde expresó el mismo deseo, proponiendo la sustitución del moribundo sistema transatlántico por el proyecto de la “Nueva Ruta de la Seda”, que descansa en el desarrollo económico y la cooperación y la paz entre todas las naciones del mundo.

Luego, caí en cuenta de que la caracterización que hace el Presidente Trump sobre el sistema de la OTAN como anacrónico, cae en el mismo paradigma conjunto y firme para cambiar las reglas y objetivos del orden mundial y reemplazarlos con un orden alternativo. Pero lo que perdieron de vista la mayoría de los observadores es que esa es la alternativa que ha propuesto a los líderes del mundo Lyndon LaRouche, el pensador estadounidense, político y economista que fue asesor del Presidente Reagan y que fue el verdadero padre de la “Guerra de las Galaxias [la Iniciativa de Defensa Estratégica]. Él es el luchador incansable que sigue denunciando, a pesar de pasa de los 90 años de edad, las fechorías del sistema transatlántico dedicado al saqueo y a la guerra.

El señor Lyndon LaRouche fue el único que advirtió al mundo sobre el derrumbe del sistema financiero y monetario internacional. Él fue también el único que indicó el remedio hace más de un tercio de siglo a través de una visión singular y una capacidad para prever el futuro y evitar las crisis que se acercaban. Él es ahora un punto de referencia para los expertos y políticos estadounidenses e internacionales para tomar decisiones radicales a fin de establecer un nuevo orden económico y estratégico internacional para sustituir al Sistema de Bretton Woods System y a la OTAN, un sistema alternativo basado en la justicia, la seguridad y la cooperación entre Estados Unidos, China, Rusia e India, para construir redes de caminos, puentes y comunicaciones entre las naciones. Un sistema basado en la construcción de las relaciones entre las naciones sobre los cimientos de los lazos culturales que pongan un rápido fin a la manipulación y al saqueo de otras naciones, y que eventualmente resuelva las grandes crisis recurriendo al derecho internacional. Una de las primeras crisis a resolver es la actual en el Oriente Medio, poniendo fin al apoyo a las políticas israelíes irresponsables y dementes, porque, de acuerdo a su análisis [de LaRouche], se ha convertido en una amenaza a la seguridad y a la paz internacional, y se ha vuelto un punto focal para la violencia, el asesinato y la limpieza étnica.

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El señor Lyndon LaRouche es también un proponente de la soberanía de cada nación sobre sus recursos y su riqueza, y un enemigo declarado de la usura, del comercio engañoso, y de la sustitución de la realidad física por los axiomas virtuales. Es un luchador feroz contra los especuladores financieros y sus manipulaciones, porque siempre ha sido promotor de un sistema internacional basado en la producción física de riqueza, de empleo, y de bienestar económico con justicia, progreso tecnológico, comercio, y opuesto a la tiranía y al imperialismo de los bancos y corporaciones transcontinentales. Estas ideas las ha expresado el señor LaRouche por más de 30 años a través de su revista mensual (sic) Executive Intelligence Review, que se publica en tres idiomas (New Solidarity), y en su boletín informativo donde ataca a la casta dominante, el Servicio de Alerta Estratégico (Strategic Alert Service), y a través de los partidos estadounidense y europeos que propagan sus ideas y convocan a que escuchen su voz. Estas posturas son exactamente a lo que aspiran los líderes de Rusia, Estados Unidos y China, a cambiar y orientar la política, es decir, un cambio que significa una ruptura con los programas de los neoconservadores de Washington y las ambiciones de los partidos de extrema derecha de Europa.

Yo he conocido al señor LaRouche personalmente desde hace más de 35 años. Yo lo visité con frecuencia en su casa en las cercanías de Washington, y en su casa en Alemania, cerca de Wiesbaden, y me reuní con el una cantidad innumerable de veces en las capitales europeas en conferencias internacionales sobre economía y política. Él me acompañó en varias comisiones internacionales, como el comité para liberar al líder palestino Marwan Al-Barghouthi, y yo lo acompañé a él y a su esposa, Helga LaRouche, en los esfuerzos internacionales para prohibir los juegos violentos de computadora que plantan la semilla de la violencia y el deseo de matar en nuestros niños. Yo creo todavía que él es uno de los personajes estadounidenses más visionarios, el más razonable, y la persona más cercana a los asuntos de los pueblos oprimidos del mundo. Por lo tanto, es el más competente para regresar a la nación americana su respeto y dignidad que ha perdido en la última década. Yo nunca me he dado por vencido sobre la posibilidad de cambiar la política exterior de Estados Unidos hacia los asuntos del mundo árabe, porque esta es una proposición muy probable independientemente de las posturas improvisadas del Presidente Trump, solo si nosotros los árabes nos damos cuenta cuales son las formas y los medios para alcanzar ese cambio. No es suficiente estar correcto. Igualmente importante es conocer cómo imponer lo justo en la esfera de las relaciones internacionales, donde nuestros enemigos imponen sus injusticias.