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Presidente Trump anuncia guerra total a las drogas, pero tiene que incluir el papel central de los bancos británicos y de Wall Street

11 de febrero de 2017
Donald Trump habla ante la Conferencia de Invierno de la Asociación de Jefes de Policía de las Ciudades Principales (MCCA) en Washington, DC, el 8 de febrero de 2017. [twitter/realDonaldTrump]

11 de febrero de 2017 — En un discurso que dio el 8 de febrero ante la Conferencia de Invierno de la Asociación de Jefes de Policía de las Ciudades Principales (MCCA, por siglas en inglés), en Washington, DC, el Presidente Donald Trump anunció su programa para emprender una guerra total contra las drogas, que será dirigida por el secretario de Seguridad Nacional, el general (r) John Kelly. El discurso coincidió con la confirmación del senador Jeff Sessions, quien ha sido un opositor furioso a las políticas de Barack Obama de legalización de las drogas, como el nuevo Procurador General.

Luego el día 9 de febrero, Trump emitió una orden ejecutiva mediante la cual ordena al Procurador General a “formar una fuerza de trabajo aparte que se enfoque en destruir a las organizaciones delictivas transnacionales y a los carteles de la droga”. La orden seña la siguiente: “Las organizaciones delictivas transnacionales y sus organizaciones subsidiarias, como los carteles transnacionales de la droga, se han extendido por toda la nación, y amenazan la seguridad de Estados Unidos y de sus ciudadanos... Estos grupos son generadores de la delincuencia, la corrupción, la violencia y la miseria...

“En particular, el tráfico que realizan los carteles de sustancias controladas ha disparado un resurgimiento en el abuso letal de las drogas y en el aumento correspondiente de crímenes violentos relacionados con las drogas. Del mismo modo, el tráfico y el contrabando de seres humanos que hacen los grupos delincuentes transnacionales amenaza con crear una crisis humanitaria... Se requiere un enfoque integral y decisivo para desmantelar estos consorcios de crimen organizado y restaurar la seguridad para los estadounidenses”. Dijo que quiere un informe en 120 días sobre las “organizaciones delictivas transnacionales y sus organizaciones subsidiarias, así como la extensión de la penetración de esas organizaciones en Estados Unidos”.

Lo que falta en esta orden ejecutiva es la mención, y el compromiso total de aplastar a los bancos internacionales que están metidos hasta las orejas en el lavando del dinero proveniente del narcotráfico, y que es lo único que mantiene a flote al sistema financiero internacional. Solo se hace una pequeña mención a la “corrupción, los delitos cibernéticos, fraudes, delitos financieros y el robo a la propiedad intelectual”, como actividades que se tienen que combatir, junto con el “ocultamiento ilícito o la transferencia de ganancias derivadas de esas actividades ilícitas”.

En 1980 la organización de LaRouche sacó la revista War on Drugs y ha publicado varias ediciones del libro Dope, Inc. desde 1980 hasta el 2010 (entre ellas la edición en español, titulada Narcotráfico, SA, en donde se documenta que el negocio de las drogas —el mayor negocio a nivel mundial— se dirige desde lo más alto por los bancos del imperio británico, desde la época de las Guerras del Opio contra China en el siglo 19, y eso continúa hasta la fecha. Desde hace tiempo se necesita la guerra a las drogas planteada por Trump para dar marcha atrás a los programas de Obama de legalización de las drogas, pero va a fracasar si evade el hecho de que quien controla, Dope, Inc., son los carteles bancarios del imperio británico.