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Lyndon LaRouche, sobre la toma de posesión de Trump: “No hay ningún principio claro”, todavía; Helga LaRouche: Movilización total por las Cuatro Leyes!

22 de enero de 2017
Donald Trump se juramenta como Presidente en su toma de posesión, el 20 de enero de 2017. Foto: instagram.com/whitehouse/

21 de enero de 2017 — Luego de la toma de posesión de Donald J. Trump como Presidente de Estados Unidos y de su discurso de juramentación, Lyndon y Helga Zepp LaRouche dieron su evaluación en una discusión con colegas. La señora LaRouche comentó también sobre el intercambio que hubo en el Congreso sobre la reinstitución de la Glass-Steagall, que sucedió el jueves 19 en las audiencias de confirmación en la Comisión de Finanzas del Senado, entre el candidato postulado por Trump para Secretario de Hacienda, Steven Mnuchin, y la senadora demócrata de Washington, Maria Cantwell, una proponente de la Glass-Steagall.

En su discurso de 16 minutos, Trump se refirió a las penurias y descomposición de Estados Unidos, y prometió que “desde este día en adelante, ‘primero Estados Unidos’ ”; y que bajo su gobierno, “compraremos estadounidense y contrataremos a estadounidenses”, mientras que también buscaremos la amistad entre las naciones. Uno de sus primeros actos como Presidente fue firmar una proclama para crear el Día Nacional del Patriotismo.

Con relación al discurso de Trump, LaRouche dijo que fue muy confuso en la superficie, y tendremos que esperar a ver que hay debajo de la superficie. Sobre la base de lo que se presentó, no hay ninguna claridad ni un principio.

La señora LaRouche dijo que lo más importante en el frente interno es: ¿Cómo cumplirá Trump las promesas que ha hecho? ¿Cuáles son las acciones que tomará realmente? En cuanto al frente internacional, dijo que Trump debería saber que no funciona de ese modo; la cuestión es cómo encuentras intereses comunes que compartan muchas naciones, no solo “Primero Estados Unidos”, que fue una de las consignas que repitió. Helga Zepp-LaRouche planteó que la cuestión es, ¿cuáles son los objetivos comunes de múltiples naciones, y cómo se actúa en procura de esos objetivos?

LaRouche explicó esta cuestión, y que el problema está en que no hay un principio claro todavía. Podría ir en la dirección de un principio unificador, pero, desde lo que se presentó, no está claro todavía que llevará hacia allá, o cuál exactamente sería ese principio.

Helga LaRouche reiteró que, en general, el discurso de Trump tuvo un contenido muy mezclado; ciertamente hay promesas en la dirección correcta, pero tenemos que ver planes de acción concretos. Tenemos que intensificar nuestra movilización sobe el programa de las Cuatro Leyes de LaRouche. Lo bueno es que Obama ya salió, y que tenemos un viento fresco, pero se necesita todavía mucha claridad.

Además, dijo LaRouche, no queremos meternos demasiado con sus argumentos; déjenlos que aclaren sus argumentos. En ese sentido, agregó Zepp-LaRouche, no tenemos que respaldar cada aspecto de lo que dice Trump; tampoco tenemos que ser demasiado críticos, sino que tenemos que enfocarnos en nuestros principios y objetivos.

LaRouche agregó que se trata de un esfuerzo temporal que no se ha resuelto plenamente todavía. Quizás Trump va a dar a conocer lo que realmente quiere decir, pero por ahora, no hay una respuesta clara. Cuando la gente piensa que hay una respuesta, están equivocados; tenemos que esperar. Trump se ha metido en cosas que todavía no ha explicado, así que, déjenlo que explique.

En lo que si no debemos de envolvernos definitivamente, agregó Helga LaRouche, es en el comentario y la especulación de los medios. En los próximos días, quizás horas, esperamos ver que se tomen algunas medidas específicas, así que veamos cuáles van a ser esas medidas, en vez de especular. Tenemos que mantener nuestro enfoque en nuestro programa. Del discurso de Trump, no hubo ni un atisbo del nuevo paradigma global. Todo esto de “Primero América”, y “Solo América” no va a funcionar. Se trata de un nuevo mundo.

Asimismo, Zepp LaRouche comentó muy claramente contra el testimonio del candidato a Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en su audiencia de confirmación en el Senado el jueves, en donde la senadora Maria Cantwell utilizó todo el tiempo asignado a ella para hacer preguntas, a averiguar sus intenciones sobre la reinstitución de la Glass Steagall. El intercambio empezó con la pregunta directa de Cantwell a Mnuchin: “¿Apoya usted el regreso a la Glass-Steagall?” Y respondió que “No, yo no apoyo el regreso a la Glass-Steagall como está... No, yo no apoyo que tomemos una ley muy vieja, y decir que nos debemos adherir a ella como está”. Y así siguieron.

La señora LaRouche ijo que la postura de Mnuchin fue pura sofistería. Lyndon LaRouche ha sido muy claro en que lo que se necesita es la Glass-Steagall original, sin modificaciones. Pero aquí sale Mnuchin, dándole la vuelta a una Glass-Steagall modificada, y mezclándola con el regla de Volcker y todo eso. Esa es sofistería de verdad.

La señora LaRouche subrayó que fue muy bueno que la senadora Cantwell se haya puesto en evidencia en esta cuestión (la senadora Cantwell apoya la reinstitución de la Glass-Steagall). Zepp LaRouche dijo que ahora tenemos que ponerle presión a Cantwell, ya Trump, para conseguir la verdadera Glass-Steagall y el programa de las Cuatro Leyes completo.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


Sergey Lavrov: son los dirigentes de Europa Occidental los que trataron de influir en las elecciones, no Rusia

20 de enero de 2017 — En conferencia de prensa en Moscú el jueves 19 con el Ministro de Relaciones Exteriores de Austria, Sebastian Kurz, y el Ministro del Exterior de Rusia, Sergey Lavrov, se produjo el siguiente intercambio:

Pregunta: Últimamente, los medios occidentales bullen con artículos sobre el Kompromat (materiales comprometedores), filtraciones, sustos con los espías e historias plantadas. Se menciona a Rusia y se le acusa no solo de ataques de hackeo sino de casi todo. ¿Podría comentar sobre esto?

Sergey Lavrov: Francamente, ya nos estamos empezando a cansar de hablar sobre el asunto de la interferencia rusa en los asuntos internos de Estados Unidos, en particular la campaña electoral que concluyó con la elección de Donald Trump como Presidente. Debido a que siguen resurgiendo estas acusaciones sin base, infundadas, calumniosas, quisiera decir que el cinismo de la situación es que los que nos están acusando son quienes en realidad fueron los que interfirieron activamente en la campaña electoral.

Rusia ha afirmado repetidamente que estamos preparados para trabajar con cualquier Presidente que el pueblo estadounidense elija conforme a la ley de E.U... Sin embargo, a diferencia de nosotros, diversos dirigentes de países aliados a EU hicieron campaña abiertamente a favor de Hillary Clinton. La Canciller alemana Angela Merkel, el Presidente francés Francois Hollande, la Primera Ministro del Reino Unido, Theresa May, y dirigentes de otras naciones europeas estuvieron metidos activamente en esto. Es más, además de hacer campaña directamente a favor de Hillary Clinton, funcionarios representantes de países europeos no tuvieron reparos en satanizar a Donald Trump. Por ejemplo, mi homólogo alemán, Frank Walter Steinmeier lo llamó, si mal no recuerdo, predicador del odio. El Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido Boris Johnson llegó hasta decir que Donald Trump era inadecuado, y el entonces Primer Ministro de Francia, Manuel Valls, afirmó que el mundo entero rechazaba al candidato republicano. Y todo esto lo dijeron, no como un susurro en un grupo reducido, sino fuerte y claro para que el mundo escuchara.

Quizá es hora de admitir que no fue Rusia sino los aliados de Estados Unidos los que interfirieron burdamente en los asuntos internos de EU en la campaña electoral. A propósito, muchos de ellos todavía no se pueden controlar y calmar. Nosotros no interferimos en estas disputas. Nosotros, por cuestión de principios, nos mantenemos alejados de lo que está sucediendo actualmente en Estados Unidos, entre el gobierno saliente y el equipo de Donald Trump.

Sin embargo, los ataques de representantes del equipo de Barack Obama en contra del Presidente electo a veces simplemente parece pura hipocresía. Hace solo unos días, el 15 de enero, cuando, en entrevista con el The Times y Bild, Donald Trump expresaba su opinión sobre la política migratoria de Alemania, mi homólogo John Kerry dijo que esto era poco ético y agregó que era una interferencia en los asuntos internos de Alemania. Y esto lo dicien personas que trataban de sermonear a otros países, entre ellos Europa (por ejemplo, Barack Obama hizo campaña personalmente en contra del Brexit), no solo de palabras, sino que han interferido en los asuntos internos de otros países de una manera que está lejos de ser inocua, con el uso de la fuerza militar con el objetivo de un cambio de régimen. Por lo tanto, probablemente no se trata de una doble, sino de una triple moral. Nosotros creemos que quienes lanzan esas acusaciones en contra nuestra, tratando de poner la culpa sobre las espaldas de alguien más, por lo menos deberían de sonrojarse”.