El intento para endilgarle la muerte del fiscal a Cristina Kirchner se acelera

21 de enero de 2017

20 de enero de 2017 — En una marcha que se realizó el 17 de enero en Buenos Aires, para conmemorar el segundo aniversario de la sospechosa muerte del fiscal federal Alberto Nisman, varios miembros del gobierno del Presidente Mauricio Macri, la vicepresidente Gabriela Michetti, y miembros del sistema judicial y de la prensa aliados a Macri, se reunieron para hacer un estruendo público con un solo mensaje: la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner hizo “matar” a Nisman, porque él estaba investigándola por haber encubierto supuestamente el papel que jugó Irán en el bombazo al centro social judío, AMIA.

Las circunstancias en la que Nisman murió fueron muy sospechosas, a solo unos pocos días antes de que presentara al Congreso su informe con supuestas evidencias en contra de Fernández, y su muerte tiene todas las marcas de una operación sucia de la inteligencia extranjera. Los investigadores establecieron la muerte como suicidio, y no se dio a conocer ninguna evidencia que contradijera esto. Tres jueces desecharon el informe de sus tribunales, porque no tenía ninguna evidencia de ningún delito, pero a finales de diciembre último el Tribunal Federal de Casación votó para reabrir el caso.

Macri está desesperado. Su índice de popularidad se está desplomando debido a sus políticas de austeridad draconianas, y está viendo con mucho nerviosismo las próximas elecciones de mitad de período en octubre, cuyo resultado es siempre indicativo de la posibilidad de que el Presidente de turno sea reelecto. En cambio, Cristina Fernández, quien es posible que se lance como candidata para el Senado para las elecciones de octubre, sí ha visto un aumento en el índice de su popularidad.

Es por esto que se acelera la ofensiva para endilgarle la muerte de Nisman y apartarla del camino. Mientras Macri se queja con desespero de que el caso Nisman lleva un curso muy lento en los Tribunales, los aliados de Macri en los medios de comunicación han llegado incluso hasta acudir al conocido agente de la Mossad y de la CIA, Antonio Stiuso, ex director de operaciones de la SIDE, hoy difunta agencia de inteligencia, quien era el controlador de Nisman. El órgano oficial de Macri, el periódico Clarín, informó el 18 pasado de manera prominente sobre el testimonio que dio Stiuso hace un año, en el cual acusó a Cristina y a sus aliados de que “quisieron simular el suicidio [de Nisman] y les salió mal”, y que era posible probar que eran culpables.