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Lavrov: “Mesianismo postcristiano” de Occidente ha ocasionado el caos en el mundo; tenemos que restaurar los valores humanos

19 de enero de 2017
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, y el ministro de la Defensa, Sergey Shoygu. (foto:kremlin.ru)

19 de enero de 2017 — Cuando le quedan solo dos días al degenerado gobierno asesino de Obama, y el Presidente electo Trump reitera que acabará con las guerras de “cambio de régimen” y restaurará las relaciones con Rusia, el ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov y el Presidente Vladimir Putin de Rusia, se dejan de miramientos con relación a la amenaza a la civilización que representan Obama y sus controladores británicos.

En su conferencia de prensa anual el martes 17, Lavrov comenzó con una declaración sobre la incapacidad de la comunidad internacional para unirse contra el terrorismo. Eso es un “problema sistémico”, dijo, “que se agrava por las diferencias elementales entre la tendencia objetiva hacia la formación de un mundo policéntrico, por un lado, y las acciones de quienes tratan de aferrarse a un concepto obsoleto de unipolaridad, por otro lado. Me refiero al dominio no tanto de un solo Estado, como de un grupo de Estados que sostienen su propio sistema de valores”.

¿Y cuáles son esos valores, se pregunta Lavrov, que Occidente demanda constantemente que adopten Rusia y el resto del mundo?

“Estos no son probablemente los valores que abrazaron los abuelos de los europeos de hoy día”, dijo Lavrov, “sino algo nuevo y modernizado, una ley de la selva, diría yo. Esos son valores que se pueden llamar postcristianos. Están radicalmente y en lo fundamental reñidos con los valores que se pasaron de generación en generación por siglos en nuestro país, los cuales quisiéramos conservar y pasar a nuestros hijos y nietos. Cuando en las batallas de política exterior nosotros, y muchos otros, enfrentamos la exigencia de aceptar estos valores occidentales postcristianos, tales como la permisividad y la universalidad de los enfoques liberales a la vida de los individuos, yo creo que es indecente en un nivel humano. Pero en términos de los diplomáticos profesionales, es un error colosal y una sobrestimación totalmente inaceptable de su influencia en las relaciones internacionales”.

Lyndon LaRouche se manifestó completamente de acuerdo con esa declaración. “Esto es como la Primera Guerra Mundial”, dijo. “Los valores del siglo 19 en Estados Unidos se destruyeron con la Primera Guerra Mundial”, una guerra generada por los británicos a fin de impedir la cooperación de Estados Unidos con Europa, en especial con Alemania, en el desarrollo de las naciones a nivel mundial. El optimismo que caracterizaba al Estados Unidos de Alexander Hamilton, de John Quincy Adams, y de Abraham Lincoln, se hundió en la sangre del pesimismo y la geopolítica.

Putin también advirtió que la histeria “mesiánica” de Occidente ha llegado tan demasiado lejos que ahora intentan imponer una “revolución de color” al recién electo Presidente de su propio país, quien ha roto el ambiente controlado.

“Da la impresión”, dijo Putin el martes 17, “que luego de una práctica que hicieron en Kiev, ahora están listos para organizar un Maidan en Washington para impedir que Trump asuma el cargo”.

LaRouche comentó que, en esa ocasión precisamente, fue la amenaza de asesinato lo que obligó al Presidente electo de Ucrania, Viktor Yanukovych, a salir del país cuando los matones nazis respaldados por Estados Unidos tomaron la plaza Maidan. En este momento, la amenaza del asesinato para detener a Trump es un peligro muy real. En toda la historia de Estados Unidos, han sido solo los Presidentes que se han erguido contra los británicos y contra Wall Street los que han sido objeto de asesinato. En este momento, el papel de Londres en la orquestación de una “revolución de color” contra Trump es totalmente abierto. El mismo Trump, en una entrevista del lunes 16 con el diario Times de Londres, ridiculizó al agente del MI6, Christopher Steele, por sus mentiras descabelladas sobre Trump en el sentido de que lo controla Moscú, y que fueron tomadas por la prensa estadounidense y las pusieron a circular. Trump terminó la entrevista diciéndole al periodista del Times: “Entonces, si ese tipo es un británico, tienen muchos problemas ustedes”.

En su rueda de prensa, Lavrov dijo que “nuestras relaciones con China se encuentran en su mejor nivel de siempre en la historia de nuestros países”, y se refirió a la visita que hizo Putin a China en junio de 2016. Esta semana, el Presidente de China Xi Jinping, cuyo programa de la Nueva Ruta de la Seda está transformando al mundo, se halla en Suiza, en donde dijo en su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos que la crisis financiera ocurrió porque “ el capital financiero sacó ganancias excesivas y las regulaciones financieras no hicieron nada al respecto”. Este es precisamente el mensaje de LaRouchePAC al Congreso: que Donald Trump cumpla su promesa de campaña para aprobrar la Ley Glass-Steagall de inmediato, para intervenir al sistema financiero en bancarrota y someterlo al procedimiento de bancarrota antes de que se nos venga encima y aplaste al mundo occidental en una depresión y guerra.

El Nuevo Paradigma está al alcance, si tan solo los sufridos pueblos de América y de Europa pueden alzarse hacia las estrellas, y como el Guillermo Tell del drama de Schiller, le diga al mundo: “No; hay límite al poder del tirano”. El fermento revolucionario que produjo el Brexit, la elección de Trump y varias otras votaciones en Europa contra la dictadura de la Unión Europea y la locura de las medidas contra Rusia, ofrece el impulso apropiado para un verdadero Renacimiento internacional, para desatar las facultades creativas de la humanidad y crear el futuro que merece la dignidad humana.