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“Como nuestra situación es nueva, debemos pensar y actuar como nunca antes lo hicimos”: Lincoln

6 de enero de 2017
El Coro del Instituto Schiller en Manhattan en el Concierto en Memoria Viva por el 11-S, en septiembre de 2016.

6 de enero de 2017 -– Para tener una indicación del avance impetuoso del Proyecto Manhattan de LaRouche, vean el comunicado de prensa que produjo el Instituto Schiller de Nueva York sobre su próxima presentación el sábado 7 de enero. El creciente poder nacional del proyecto Manhattan, junto con las nuevas circunstancias creadas a nivel internacional por Putin y China y la elección de Donald Trump, nos va a permitir profundizar y ampliar la movilización para que se apruebe la ley Glass-Steagall, como el primer paso hacia las Cuatro Leyes de LaRouche en su conjunto, y para lograr que Estados Unidos entre en colaboración con otras naciones como China y Rusia.

Helga Zepp-LaRouche está lanzando iniciativas inscritas en una movilización intensa por la Glass-Steagall y las Cuatro Leyes, y otras bajo rubros más amplios, que empezarán a resonar en las próximas horas y días.

Mientras tanto, el senador por Nueva York, Chuck Schumer, el dirigente de la bancada de minoría demócrata en el Senado, atacó el 3 de enero al Presidente electo, calificándolo de“realmente tonto” por cuestionar a los directores de las agencias de inteligencia de Estados Unidos. “Déjame decirte, si la emprendes contra la comunidad de inteligencia, para el domingo tienen seis formas distintas de regresártela” dijo el senador en el programa de Rachel Maddow. “Hasta para un hombre de negocios práctico, supuestamente duro, se está comportando realmente como un tonto al hacer esto”. Schumer dijo que él entiende que los funcionarios de inteligencia estén “muy enojados por la forma en que él [Trump] los ha tratado y habla de ellos”.

Lyndon LaRouche dijo que la comunidad de inteligencia se ha corrompido; que tenemos que deshacernos de toda esa corrupción y que no vale la pena considerar las críticas de Schumer.

Los comentarios de Trump que han enojado tanto a los jefes de inteligencia fue su tuiteo del martes que decía, “Demoraron hasta el viernes el informe de ‘inteligencia’ sobre el dizque ‘hackeo ruso’, quizá necesitan más tiempo para construir su caso.¡Muy extraño!”. Pero no solamente estuvo en lo correcto; James Clapper, director de Inteligencia Nacional, y los demás, sí necesitan más tiempo; hoy quedó claro que no van a poder juntar un caso presentable sino hasta la próxima semana, y aún no saben qué día de la próxima semana.

Por otra parte, el 4 de enero, el Wall Street Journal informó según fuentes familiarizadas con los planes de Trump, que él va a reestructurar y aligerar la Oficina del Director de Inteligencia Nacional que preside ahora Clapper, la cual Trump cree está inflada y politizada. Va a reestructurar a la CIA, reducir el personal en las oficinas centrales de Virginia y mandar más gente al campo. “La perspectiva del equipo de Trump es que el mundo de la inteligencia se ha politizado por completo. Necesitan reconvertirse”. El Asesor de Seguridad Nacional entrante de Trump, el general Michael Flynn, que fue despedido por Obama como jefe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA), está en el centro de la planeada reorganización.

Clapper fue citado para testificar hoy sobre “el hackeo ruso de las elecciones” ante la Comisión de Servicios Armados del Senado de Lindsey Graham y John McCain, pero dijo que hasta que esté listo su memorando, no estaba dispuesto a decir nada más de lo que ya ha dicho. Cuando esté listo ese memorando, algún día no especificado de la próxima semana, dijo Clapper, él presentará su testimonio sobre esto ante cuatro comisiones en la Cámara de Representantes y el Senado, después ante el pleno conjunto del Senado y Representantes, y finalmente le daría a conocer a todo el país una versión no clasificada.

Los memorandos que hasta ahora ha producido Obama sobre el supuesto hackeo ruso son bastante risibles; donde profesionales sobre seguridad cibernética de todas las tendencias políticas los han calificado de trabajo chapucero. La última versión, publicada el 29 de diciembre por el Departamento de Seguridad Nacional de EU (DHS, por sus siglas en inglés) y el FBI, saca esta advertencia en la parte de arriba: “AVISO LEGAL: Este informe se ofrece ‘como está’ solo con propósitos informativos. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ofrece ninguna garantía de ningún tipo con relación a cualquier información contenida en el mismo”. Los veteranos de la inteligencia William Binney y Ray McGovern denunciaron hoy a Clapper por ser un mentiroso en serie en una columna firmada en el Baltimore Sun. El 12 de marzo del 2013, dio falso testimonio en el Congreso en relación a la magnitud de la recopilación de información de ciudadanos estadounidenses por parte de la NSA, como él mismo lo admitió cuatro meses después, luego de las revelaciones de Edward Snowden. Anteriormente, le había ayudado a Donald Rumsfeld a sostener la mentira de las supuestas armas de destrucción masivas en Iraq.

Ninguna de las acusaciones en contra de Rusia son válidas; así que en la parte concluyente del programa de radio del 3 de enero con el profesor emérito de la Universidad de Nueva York, Stephen F. Cohen, se pregunta si “Obama pudiera intentar un paso aún más radical en los días que le quedan”. Lyndon LaRouche consideró que es una advertencia significativa y que vale la pena considerar.

LaRouche también aconsejó dejar que el Presidente electo juegue un papel destacado en la Glass-Steagall. Hay que darle a Donald Trump una mayor libertad legítima. Tener un enfoque amistoso con la Presidencia entrante como tal. Reconocer que para empezar, tiene ante sí un trabajo duro y que por lo tanto debemos darle cierto ánimo. Hay que iniciar todo de esta manera y no quedarse fijado en los detalles finos.