El Premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos, anunció la entrada de Colombia a la OTAN como “socio global”

5 de enero de 2017

4 de enero de 2017 — Ni siquiera dos semanas después de haber recibido el Premio Nobel de la Paz, por su “acuerdo de paz” con las narcoterroristas FARC, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que Colombia estaba en pláticas con la OTAN para que el país se convierta en “socio global” de la OTAN, un estatus que solo “gozan” otros 8 países fuera de la región del Atlántico Norte. El solo anuncio de esto desató una enorme tensión en Suramérica. El Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que el ministro de Defensa venezolano pronto viajará a Rusia y a China para hablar sobre la compra de armas para defenderse de su vecino, Colombia, una carga que ese país que enfrenta una hambruna y la desintegración de ninguna manera necesita.

Santos, como su amigo y compañero Obama, igualmente ganador de Nobel de la Paz, es completamente propiedad del imperio británico. Su disparatada maniobra de montarse en el Titánic del Atlántico Norte que se está hundiendo, está dirigida directamente en contra del proceso en marcha para integrar a Suramérica al Puente Terrestre Mundial, que es la iniciativa china de la Nueva Ruta de la Seda.

Santos hizo pública su conversación con la OTAN en su saludo navideño del 23 de diciembre ante oficiales de las fuerzas armadas. Santos informó por primera vez aquí que le habían avisado el 12 de diciembre que la OTAN había aceptado la petición de Colombia de formar parte de la OTAN como un socio global, cuando estuvo en Bruselas, luego de haber recibido el Premio Nobel de la Paz. La idea se remonta al menos una década, pero ahora, como la misma existencia de la OTAN está en veremos, la OTAN y Colombia decidieron avanzar con la propuesta.

Santos le dijo a los oficiales que la asociación con la OTAN de lo que se trata es de intercambiar inteligencia y cooperación para luchar en contra del crimen organizado. Esto es un chiste: ¿una alianza entre Santos que acaba de imponer la legalización de las drogas a su nación, la mayor productora de cocaína en el mundo, a nombre de un supuesto “acuerdo de paz”, y la OTAN cuya intervención en Afganistán aumentó la producción del opio más o menos en 4.5 veces, va a luchar en contra del “crimen organizado”?

Una asociación con la OTAN es mucho más que meramente “compartir inteligencia”. En el sitio electrónico de la OTAN se puede leer que sus “socios globales tienen ahora el mismo acceso a hacer actividades conjuntas como tienen los miembros formales. Las actividades oscilan desde los ejercicios y operaciones conjuntos, hasta el entrenamiento a nivel estratégico sobre cuestiones de inteligencia, información y tecnología”.