Los mejores ángeles de nuestra naturaleza

27 de diciembre de 2016

27 de diciembre de 2016 — A principios de este mes, el Presidente de China, Xi Jinping, dirigió una reunión del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, que se había reunido para estudiar el concepto del "gobierno por el derecho y la virtud en la historia de China".

Según la reseña que publicó Xinhua el 10 de diciembre, allí Xi señaló que "el derecho es la virtud puesta en palabras, y la virtud es el derecho que nace en el corazón de los hombres", y que la combinación de ambos es esencial para el gobierno adecuado de la sociedad y de los Estados. Xi puso de relieve el "efecto revitalizador" de la virtud, y de la importancia de la educación para el fomento de la virtud, a fin de "guiar a la gente para que de modo voluntario asuma sus deberes establecidos por la ley, así como sus responsabilidades para con la sociedad y la familia", informó Xinhua. El imperio del derecho debe encarnar ideas morales, de manera tal que pueda dar un sustento institucional confiable a la virtud. "Las leyes y los reglamentos deben promover lo virtuoso", afirmó Xi.

Estos pensamientos de Xi Jinping reflejan las profundas raíces de la filosofía de Confucio en China, como ha recalcado muchas veces Helga Zepp-LaRouche. Y, de manera coherente, también recuerdan poderosamente ideas similares de Gottfried Wilhelm Leibniz, a quien se puede calificar como el padre fundador filosófico de Estados Unidos y de su sistema Constitucional. En su Meditación sobre el concepto común de justicia de 1702, Leibniz escribe:

"De este modo, la sabiduría soberana ha regulado tan bien todas las cosas que nuestro deber tiene que ser también nuestra felicidad, que toda virtud produce su propia recompensa, y que todo crimen trae consigo su castigo, tarde o temprano... [Esto] es apropiado para que se ejercitara mucho más la libertad de la virtud, de la sabiduría y de un amor a Dios no mercenario...

"La justicia es caridad ajustada a la sabiduría... La justicia no es otra cosa que la caridad del sabio, es decir que, ser caritativo con otros es lo que da forma a la sabiduría. Y la sabiduría, para mí, no es otra cosa que la ciencia de la felicidad".

Cuando en noviembre del 2014, Xi Jinping invitó públicamente a Estados Unidos, y a todas las naciones, a que abandonen el Titanic de la región transatlántica que se hunde, y que se unan a la iniciativa de Una Franja, Una Ruta, para crear un sistema totalmente nuevo, el ofrecía algo más que una política económica para hacer frente a la crisis. El estaba planteando la perspectiva filosófica y una estrategia en que "todos ganan", completamente en consonancia con los principios fundamentales en los que se fundó Estados Unidos. Son los mismos principios que evocó Abraham Lincoln en su Primer Discurso Inaugural, donde dijo que "los acordes místicos de la memoria...aumentarán más aún el coro de la Unión, cuando de nuevo sean tocados, como seguramente lo serán, por los mejores ángeles de nuestra naturaleza".

Este es el Nuevo Paradigma que estamos forjando, y que ahora ya tenemos a la vista.