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La base electoral de Trump necesita más que rabia ahora: necesitan creatividad

diciembre 19, 2016
Una nueva ventana de observación que se instaló recientemente en la Cámara de Combustible de la Instalación Nacional de Ignición (NIF, por sus siglas en inglés) le permitirá a los miembros del equipo de la NIF y a los visitantes del Laboratorio Nacional de Livermore, ver dentro de la cámara cuando está sellada al vacío para los experimentos. Marzo de 2011. Foto crédito LLNL.

19 de diciembre de 2016 — Mientras que en Estados Unidos se representa un drama extraordinario, con el empleo de las agencias de inteligencia para tratar de voltear una elección presidencial decidida, el Presidente electo ha hablado ante una serie de mítines y manifestaciones multitudinarias en todo el país.

Los votantes que eligieron a Trump, decenas de miles de ellos, esperan en el frío para registrar su furia otra vez más en contra de los golpes que han recibido en sus vidas, en contra de la "globalización" y de sus promotores. Pero todos ellos necesitan algo más y mejor que su furia.

Hay un nuevo paradigma económico en otra parte del mundo, proveniente en especial desde las potencias asiáticas, el cual puede cambiar sus fortunas de una vez por todas. Pero como ciudadanos, tienen que entender cómo vincular a su país con ese nuevo paradigma. Hay nuevas fronteras científicas, como la del espacio y de la energía de fusión nuclear, que pueden significar una existencia humana superior para sus hijos. Tienen que entender cómo se escaparon esas fronteras de la mente de Estados Unidos en el pasado, y con quién colaborar para restaurarlas.

Tienen que ver la batalla política ahora, no como el gran partido de futbol, del Super Bowl, para aplaudir los golpes a los adversarios heridos; sino como una obra de Shakespeare en la cual se ganan ideas. No como un concierto de rock pesado heavy metal, sino como una ejecución de la Oda a la Alegría de Beethoven como hicieron en Europa cuando cayó el comunismo soviético.

Los partidarios de Obama y de Hillary no pueden voltear la elección. Su objetivo es tumbar a otro Presidente, a Putin de Rusia. Están en una actitud persistente para mantener las guerras constantes, las guerras de "cambio de régimen", cuyo objetivo último es Rusia y China. Su objetivo es acabar con esas naciones mediante la guerra si es necesario, antes de que lleguen a ser un ascendente en lo económico por encima del Estados Unidos menguante de Obama.

El electorado estadounidense, está en el drama, como ciudadanos. Tienen que actuar para asegurar que el nuevo Presidente no intente continuar esa política de guerra; y no continúe con la política económica y científica de Obama, o del liderato republicano.

Por lo contrario, la ciudadanía puede desencadenar una movilización para salvar la economía y a la nación: restaurar la ley Glass-Steagall; crear un banco nacional hamiltoniano para generar crédito productivo; construir nueva infraestructura en las fronteras de la tecnología, como líneas ferroviarias de alta velocidad y de levitación magnética, por todo el país; y restaurar las misiones de la NASA a la Luna y Marte y al espacio profundo y buscar los avances necesarios para las tecnologías de fusión termonuclear controlada.

Para este tipo de creatividad, de parte de miles y de millones incluso, es para lo que existen LaRouche PAC y la EIR. Los estadounidenses no utilizarán esa creatividad, sino hasta que se den cuenta de que la conmoción electoral en Estados Unidos fue parte de un fenómeno global, que puede conducir a un nuevo paradigma de los derechos y capacidades de los seres humanos.